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RelaHTo IX
Micralax-
5 junio, 2021
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¡Hola, buenos días, buenas tardes o buenas noches! 

Durante esta semana, he redactado otro relato para todos [email protected] ¡Espero que os guste tanto como a mí! Si os gusta esta sección, podéis dejar un comentario para hacérmelo saber. ¡Muchas gracias por vuestra comprensión!

CONTINUACIÓN DEL RELAHTO DE SALVANDO A LA HUMANIDAD

»Cuando vi a mi padre, me temblaban las piernas. ¿Por qué es él el jefe del campo de tortura? ¿Le pagarían bien? ¿Qué saca él de todo esto? Mil preguntas me vinieron a la mente. Yo solamente rezaba al que está arriba para que no me viera y pudiera salir de allí con vida. Empecé a sudar, tenía las manos rojas, hinchadas. Tenía mucho calor y el pecho me ardía como si estuviera en el infierno. ¡No me lo puedo creer!

Iban pasando los minutos y yo me escondía entre la gente. Pasó un rato y un ayudante de mi padre nos dijo: »Hacemos una fila y vamos pasando uno por uno a dejar vuestras pertinencias.» Madre mía, pero, ¿qué ha dicho? ¡Uno por uno! Ahora sí que sí, me van a pillar. Hicimos la fila y poco a poco íbamos pasando a dejar nuestras cosas dentro de cajas de cartón. Mi turno se acercaba. Mi respiración empezaba a jadear, tenía las manos temblorosas, los ojos llenos de lágrimas; estaba hecho un cromo. Finalmente tocó mi turno. El ayudante me miró y salió corriendo. Pero, ¿dónde vas?, ¿se lo contarás a mi padre?…

Me cogieron del brazo y me llevaron a una sala oscura. Olía mucho a tabaco. Solamente había una mesa, una silla y una bombilla que iluminaba la habitación. Me asusté, pensaba que allí me iban a tener para siempre. Esperé y esperé. Al cabo de dos minutos, alguien golpeó la puerta con fuerza y allí estaba, el jefe del campo de tortura, mi padre. Me miró. Le miré. Empecé a llorar, desconsolado, sabiendo lo que iba a pasar. Me dijo que por qué no se lo había contado, a lo que yo le pregunté: ¿y tú porque no nos dijiste que eres el jefe de este campo? Se empezó a poner nervioso… Hay algo que le inquieta.

Me miró, muy pálido, sudando. Solamente se lamía los labios. Sabía que había algo que le preocupaba, pero tenía que sacarle información. Le volví a preguntar, a lo que me dijo: »Mira hijo, no te voy a engañar. Eso de los colores es una farsa, solamente lo hacemos para torturar a gente que es inservible para el mundo, que no trabajan, que no hacen nada para ganarse la vida. Decidí que tú eras uno de ellos y por esto estás aquí. No eres digno de llevar mi apellido, así que yo te envié la carta, yo hice que te saliera el color para que vinieras aquí. Así que, sintiéndolo mucho, no tienes escapatoria.» ¿Pero que está pasando? ¿Mi propio padre quiere torturarme? ¡No entiendo nada! Solamente me queda pedir piedad, esperanza. ¿Qué será de mi dentro de unas horas? ¿Podré hablar con mi padre y arreglar las cosas? ¿Podré salir de allí? No lo tengo claro… »

¿Os ha gustado? ¡Espero que sí! De verdad, creerme, todo lo hago desde el corazón, para todos [email protected]

Gracias por leer mis relaHTos, me hace muchísima ilusión.

¡Nos vemos pronto!

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