Por fin vuelve a ser sábado y como cada sábado regresa la continuación de Crea tu historia. Ya nos encontramos en la 6ª edición. La semana pasada ganó por clara diferencia la OPCIÓN A:. Por tanto vamos a continuar:
LAS AVENTURAS DE NUBECÍN
A petición de algunos usuarios previamente haremos un breve resumen de lo ocurrido la semana anterior. En este caso, al ser el primer resumen lo haré general de toda la historia:
Nubecín, tiene que ir a Uruguay a ver a su tío. En el aeropuerto se encuentra a un grupo de gente que había perdido el vuelo igual que él y también iba a Uruguay. Era un grupo muy peculiar ya que cada uno hablaba un idioma o dialecto diferente, en total son seis. Mientras esperaban el avión se encontraron una mochila que contenía wireds y un infobus. Ellos no sabían qué era eso, pero apareció Easymedia y explicó qué hacía la mochila allí y qué contenía. Justo cuando pasó Nubecín por el control de seguridad sonó el detector de metales y de golpe apareció el infobus entre sus pantalones…
… Pero los guardias se desmayaron al ver todo lo ocurrido y aprovechamos para pasar todos con el infobus entre las manos para que nadie nos lo quitara. Habíamos dejado a los guardias tirados allí como si fueran peces fuera del agua, encima no había ni gente para hacerlos volver en sí. Me dio pena, pero no podíamos perder más tiempo, había que coger ese avión. Para más inri cargábamos con un objeto que podía costar 888 euros o incluso más.
Lastimosamente la vida no es de color de rosas y a los 2 minutos de haber pasado el control, nos paró la guardia civil. En ese momento me cagué en todo lo que se puede cagar una persona. Nos llevaron a una sala, y nos dijeron qué habían visto todo lo que había pasado gracias a las cámaras de seguridad. ¡Claro, las cámaras! ¡Qué napas habíamos sido, no pensar en ellas!. Querían hacernos preguntas sobre este fenómeno tan paranormal, pero no sabían ni por dónde empezar. Parecían los de cuarto milenio con tanta curiosidad y yo ya me esperaba que entrara por la puerta Iker Jiménez de un momento a otro. Pero en vez de Iker Jimenez entró otra persona, no era guardia civil, aunque tampoco sabía muy bien que pintaba ahí. Llevaba un casco de obrero en la cabeza y de repente dijo: dejarme a solas con ellos.
Nosotros ya estábamos cansados de tanto interrogatorio. Qanchis empezaba a estar ya hasta las narices y dijo: Ez badidazue atera, atea botako dut buruarekin (como no me dejéis salir ya, voy a tirar la puerta aunque sea con la cabeza)
Marquitos y Paula se miraron y se levantaron para apoyar a Qanchis con la opción de derrumbar la puerta. Yo me imaginaba la situación y me recordaba a la prueba de los rompepuertas del Grand Prix (que momentos aquellos). Entonces fue cuando Baskita, que tenía dos dedos de frente se alzó de valor y pegó un grito que lo oyó hasta el viejo Templario en Uruguay. Todo el mundo se paró ipso facto y dejamos hablar al hombre:
—Hola, me llamo B9W, Juancha B9W. Creo que tenéis algo que me pertenece. Estoy infiltrado en la guardia civil y tenéis dos opciones: entregarme la mochila y les digo que todo lo de antes era un truco de magia, o de aquí no se va nadie y perdéis el vuelo.
—¿Y para qué quieres la mochila si se puede saber? ¿La guardia civil sabe qué contiene? ¿De dónde has sacado el infobus tan valioso? ¿Lo has robado?—parecía que yo le estaba haciendo el interrogatorio a él, pero no podía dejar de preguntar todas esas cosas.
—Lo necesito para un proyecto personal, no importa de dónde lo haya sacado ni quién sepa de su existencia, lo mejor es que lo dejéis estar y me lo entreguéis. — ya se le empezaba a hinchar la vena del cuello.
—¿Qué pasaría si se lo enseñamos a la policía y decimos que es tuyo?
—A ver chico creo que no me entiendes, yo soy de la policía. ¿A quién creerán antes, a ti o a mí?
Me había pillado, tenía que entregarle la mochila, pero Easymedia no quería, la cogía con todas sus fuerzas. Yo solo quería llegar a ver a mi tío, tan difícil era. Pero Easymedia me pidió por favor que no se la podíamos dar. Estaba entre la espada y la pared. No sabía qué hacer.
En ese momento Juancha nos pilló despistados y agarró la mochila. Entonces como si fuera el juego de tirar la cuerda, entre unos y otros el wired se activó y desapareció mochila y todo.
Juancha se cabreó mucho, lo había vuelto a perder. Entonces sacó un dispositivo electrónico que le mostraba donde estaba la mochila, y resulta que había ido a parar a Uruguay. ¿Casualidad? La cuestión es que el avión salía en dos minutos, salimos todos disparados para subir en él. Corríamos como si no hubiera un mañana. Juancha no había avisado ni a sus compañeros y se pensaban que nos habíamos fugado, por tanto nos perseguían por todo el aeropuerto. Por suerte llegamos a tiempo, aunque estábamos sin aliento logramos subir al tan ansiado avión.
Nuevamente toca elegir una de las dos opciones:
OPCIÓN A: Juancha quiere llevar a cabo su plan y nos incrimina como ladrones, para que al bajar del avión nos arresten.
OPCIÓN B: Juancha comprende que Easymedia es la única que conoce su plan y por tanto la única a la que le interesa destruir la mochila.
Hasta aquí la sexta parte, no olvides indicar en los comentarios que opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!
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