Hola a todos y bienvenidos a la 38ª edición de Crea tu historia. Hoy es un día especial y seguramente estaréis pensando: ¿Qué tiene de diferente esta edición? Pues que… hoy no estoy solo, vengo acompañado de una persona muy especial. ¿Sabéis de quién se trata?
Seguramente muchos/as lo hayáis adivinado. Hoy está conmigo Zahara, la encargada del blog “déjate llevar” e intentaremos hacer que nuestros personajes también se dejen llevar en las aventuras de Nubecín. Antes de nada hay que recordar que ganó la OPCIÓN A. Así que… ¡no perdamos más tiempo y a dejarnos llevar!
En ediciones anteriores:
… Tanto andar se hizo de noche y necesitaron la ayuda del wired de Juancha para alumbrar y guiarles por el camino, ya que no veían un pimiento y tenían que llegar a la colina para estar a salvo. Todo iba bien, hasta que al llegar algo le sucedió al Gurú. Se puso a abrazar a un árbol mientras lloraba ya que ese había sido su hogar donde se hizo Gurú.
… A la mañana siguiente, el Gurú seguía igual pegado a ese árbol, ni que lo hubiera enganchado con “superglue”. Me acerqué a él para intentar averiguar qué le sucedía. A ver si me contaba algo o al menos que se desenganchara ya de ese árbol porque parecía parte de la corteza.
Sigilosamente di un paso, dos, tres y me hallaba justo detrás de él. Creo que lo había logrado ni se había percatado de mi acercamiento.
— Gurú.
— …
— Gurú, ¿estás bien?
— …
En ese momento me di cuenta que se había quedado dormido en ese árbol. No contestaba y era mejor no molestarlo. Lo primero que se me ocurrió fue enchufarle el wired que me metieron a mí para leer sus sueños y así averiguar qué le pasaba. Aunque eso era penetrar en su privacidad. Si él no lo quería contar…
Pero…la curiosidad mato al gato, y nosotros somos muy curiosos. Además, tarde o temprano acabaríamos enterándonos de lo que sucedía. Así pues, en un momento ya estaba todo preparado y nos acomodamos como en el cine. Sólo nos faltaba la caja de palomitas.
No sé qué estaba soñando el Gurú, pero se veía una pantalla blanca. Quizás con tantos años en la práctica de Gurú había aprendido a dejar la mente totalmente en blanco y no pensar en nada. ¡Vaya chasco nos acabábamos de llevar!
Por suerte, lo que sentía en ese momento era tan importante que no se lo podía quitar de la cabeza y empezaron a salir imágenes de unos gemelos. ¿Qué querría decir aquella imagen? ¡Todo era muy raro! Seguidamente, se veía cómo se llevaban a uno y el otro se quedaba ahí. Ya sin ver más vi que esa historia me sonaba, exactamente como Sara y Luna que eran como dos gotas de agua y fueron separadas al nacer.
Así que sin ser muy avispado uno se daba cuenta que el Gurú tiene un hermano gemelo y fueron separados desde pequeñitos.
Continuamos observando un ratito más y volvieron a salir imágenes del Gurú de jovencito. Era exactamente igual que ahora, pero sin su turbante y con un par de kilos menos. En ese momento partía hacia el monte, seguramente el mismo que estábamos pisando en este instante para buscar su paz interior.
Se ve que el Gurú ha tenido una vida muy dura de pocos amigos, donde no ha podido conocer los valores de la amistad, pero.. ¿Qué es la amistad? ¿Todos aquellos/as que se hacen llamar amigos/as lo son realmente? Como diría Emerson: “Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta”. Un amigo es aquel que nunca te dice lo que quieres escuchar, sino que te dice la verdad y busca lo mejor para ti. ¿Y sabes por qué? Porque amigo es aquel que se queda cuando los demás se han ido, aquel que conoce todas tus imperfecciones y aún así se queda a tu lado. ¿Sabes cuál es uno de los secretos de la amistad? El saber que la verdadera amistad no se trata de saber quién vino primero o de quién te conoce más tiempo. Se trata de quién llegó y nunca se fue. Por ello, los amigos se cuentan dos veces: en las buenas para ver cuántos son y en las malas para ver cuantos quedan. Ahora, piensa, ¿Cuántos son realmente amigos? ¿Y cuántos son conocidos? Te dejo que lo reflexiones.
Nos dejamos llevar por esta reflexión y nos dimos cuenta que quizás no habíamos sido los mejores amigos metiéndonos en el sueño del Gurú. Pero ya no podíamos volver atrás en el tiempo y teníamos que intentar ayudarlo como fuera.
Suavemente lo despertamos y le contamos todo lo que habíamos escuchado. Al principio se enojó un poco pero al final se acabó animando. Por tanto como ya estábamos mucho mejor continuamos nuestra ruta para llegar a adentrarnos en el abismo.
Entre varios propusieron modificar de nuevo el wired y ponerle patas para ser un nuevo miembro y que hiciera de avanzadilla por el abismo. Pero esa idea no le gustó a Juancha que ya demasiado habíamos usado su wired. Así que me tocó ir a mí el primero.
El viaje continúa y ahora con Nubecín en cabeza ¿Cómo continuará?
OPCIÓN A: Juancha no quería poner patas al wired, pero… ¿Por qué?, ¿Puede ser que esconda algo? ¿Tiene miedo? ¿O simplemente no quiere que se use más?
OPCIÓN B: El abismo los pone a prueba y una pareja está a punto de florecer, ¿Quiénes pueden ser? (deja en los comentarios que dos personajes quieres que se enamoren).
Hasta aquí la trigésima octava parte, no olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!


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