¡Hola de nuevo aventurero! nos volvemos a ver en esta sección amada por muchos y odiada por otros muchos: AdéntrHTe en el bosque. El capítulo anterior estubo intenso (que por si no lo viste al final de la edición te dejo un botón), la pregunta que más frecuentaba en los comentarios era: ¿llegó realmente a su ciudad o es una ciudad alterna? para descubrirlo llega esta edición así que…adentrémonos en el bosque…

EL HOSPITAL…

Al despertar vi una nota a mi lado: ‘no has terminado aún, por cierto, dormiste profundamente, ahora te queda un día, o si no…’ –No me podrás vencer- Dije con voz fuerte. Ya casi en frente del hospital, me dije a mi mismo: -Si veo a mis padres les diré mi historia, aunque no me crean-

Entré en el hospital, es muy raro todo, cuando siempre hay gente caminando como loca con pacientes ahí no había nada ni nadie, ni siquiera el olor que siempre se encuentra en un hospital estaba. Al no ver nada en el primer piso, subí al segundo piso, lo mismo pasó así que subí al tercer piso, pero ahí vi algo en él, eran dos personas, un hombre y una mujer, muy tristes, por cierto, además, lloraban mirando hacia una sala.

Les pregunté: – Auxilio, estoy buscando a mis padres – Pero no me respondieron nada; me sorprendí al ver que la mujer levantó la cabeza, era mi madre, porque lloraba a otra persona, ¿no debería estar en la estación de policía preguntando por mí?

No me importó que estuvieran en el hospital, en la estación de bomberos, en la estación de policía, en cualquier lugar, lo que me importó es que la encontré, así que la traté de abrazar, pero… la atravesé, ¿estaré muerto? El hombre que la acompañaba era mi padre, era lo más lógico, intenté lo mismo, pero me ocurrió lo mismo, no me sentía bien, no puedo estar muerto. De repente, la sombra que me ha venido atormentando apareció de nuevo, pero se empezó a transformarse de sombra a una persona encapuchada, me señaló a la habitación que estaba enfrente mío, entonces entré y me vi a mí, que raro, pero no puedo estar en dos lugares a la vez, ¿o sí? Volví a mirar al hombre encapuchado y en ese mismo instante se quitó la capucha, vi su rostro, era yo, todo el tiempo fui yo, que confuso es esto. El hombre con capucha que ya no tenía capucha y que era yo mismo, empezó a derretirse o algo así, su piel se estaba yendo, se convirtió en una calavera, me dijo: –Lo descubriste, eres uno de los muy pocos que se salvan, nos vemos de nuevo en 75 años o menos…

 

¿este será el último capítulo de esta grandiosa serie de sucesos? o ¿pasará algo más? para descubrir este secreto y muchos más que nos aquejarán y no nos dejarán dormir visita HabboTemplarios para más. Nos vemos luego aventurero…

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