
El primer día de uni tan solo entrar por la puerta todo parecía enorme, imposible de recordar. No sabía ni a que clase tenía que ir, mucho menos como para saber donde estaba el baño. Al final, al levantarme tan pronto y estar en largo trayecto para llegar cuando pisé esa facultad tan solo tenía ganas de echar un meo. Posiblemente también fuera por los nervios que tenía encima de ser el primer día de universidad. Como todo en la vida, “preguntando se va a Roma» y algo tan simple como eso se lo pregunté al primero que vi, así más mayor. Me indicó perfectamente, los tenía casi en los morros. Eran los lavabos de la planta baja. Hoy en día soy yo el que hace de guía turístico cuando alguien me pregunta si sé donde esta el baño. Podría recitarle la carta de baños que dispone la universidad en función de las ganas que tenga para cagar o mear, pero para no complicarlo siempre los mando a esos.
Son unos servicios situados en un punto estratégico, que es donde están la mayoría de las clases y por tanto tiene una afluencia de gente mayor, resumiendo: están más sucios. Es por eso que ese mismo día cuando salí de clases me llevé una grata sorpresa. El lavabo estaba echo un asco, sucio, el suelo salpicado, típico de un lavabo público.
Durante esos primeros días solo conocía ese baño. Es más, por aquel entonces de las 2 puertas que hay, se diferenciaba entre hombres y mujeres. Hasta que un día… efectivamente un día me pasé por alto esta distinción. Me estaba meando y dije, si el mío está ocupado que más da que vaya al otro, si tras una puerta hay un váter igual. Ese día sin saberlo premedite el futuro de la uni y poco más tarde una asociación feminista puso todos los lavabos unisex. Al entrar al lavabo de chicas yo me esperaba un paraíso, lo típico que piensas que deben cagar gominolas o truños arcoíris, pero os puedo asegurar que NO. Y no tanto fue aquel día sino, más tarde lo he ido reafirmando al ver envoltorios de compresas en el suelo e incluso sangre sin tirar de la cadena que parecían desgarramientos anales. Ese día al entrar, pude notar que a nivel de limpieza quizás estaba menos salpicado el suelo, pero nada del otro mundo.
Hoy en día por norma general deberían estar igual de usados, pero veremos que hay ciertas diferencias que te permiten escoger ir a uno u otro en función de tu necesidad. Para empezar, no vayas al finalizar una clase ya que suele tener siempre cola. Además si tienes que hacer algo mayor, ambos tienen una ventana rota y en épocas de invierno hace fresquito. Cabe destacar que los limpian a las 8:20 y a las 12:30 por tanto el momento idóneo para ir son entre 10 y 20 minutos mas tarde ya que el de la limpieza coloca el cubo de la basura en la puerta para indicar que esta mojado y que no entremos. Es entonces cuando ves que está seco, chutas el cubo para dentro y ves eso más limpio que los de mi casa. Después según la necesidad. Si vas al de la izquierda, la luz generalmente se apaga y la taza no se sujeta. Por tanto, hay que apuntar bastante a oscuras y créeme, a las 8 de la mañana es difícil. El punto a favor respecto el de la derecha es que tiene colgador, para no dejar la chaqueta y la mochila en el suelo.
Pero bueno como resumen general para echar un meo rápido ves a esos, si no hay gente (mejor al de la derecha). Si no te importa pasar un poco de frío y tienes que soltar lo gordo ves después de la limpieza (mejor al de la izquierda).
ACTUALIZACIÓN
Justo al iniciar exámenes vi que estos lavabos estaban en obras, y se han tirado un mes que no he podido ir. Por suerte ha sido un mes que he tenido que ir poco. Y ya con el inicio de este semestre en febrero vemos que estos baños han sufrido una reforma. Parece que me hubieran escuchado las quejas. Pero lo que en uno han hecho bien, en el otro la han cagado. A nivel general en ambos han cambiado el suelo, las ventanas de madera rotas las han cambiado por unas batientes de aluminio, han puesto nuevos urinarios, lavamanos e incluso han pintado la puerta por dentro de color blanco lo cual queda estéticamente más bonito (quieras o no, todo influye).
Todo eso son puntos a favor sobretodo el tema de las ventanas. Ahora bien, las diferencias que han dejado son que el de la izquierda la tapa ya no se baja. Se aguanta bien arriba. La luz dura más y han mantenido el colgador. Con lo cual todos los inconvenientes que tenia lo han solucionado. En cambio, el de la derecha la tapa ahora no se aguanta, no tiene colgador, y lo que más me molesta es la disposición del papel de secar las manos. Lo han puesto entrando de frente. Con lo que ocupa eso te impide un poco la movilidad y hace que te pegues una leche contra él cada vez que vas a mear. Además, el pestillo de la puerta va duro es mucho mas fácil el otro. Por tanto, con la actualización tiene una ligera ventaja el lavabo de la izquierda, pero concluimos igual que antes si es para algo rápido ves al que no esté ocupado.
Obtener esmeraldas





Comentarios cerrados.