
En la pasada entrega descubrimos uno de los lavabos principales de la universidad. Pero como ya dije, no es el único ni mucho menos el mejor. Hoy os hablaré de los segundos lavabos que conoces al poco tiempo de llegar. Estos son los del parking. No recuerdo exactamente el día en que los conocí ya que van bastante de la mano de los anteriores. Son como los complementarios. Los típicos que dices: “voy a estos porque los otros están ocupados”.
Saliendo por la puerta lateral de la universidad te los encuentras de cara a unos 20 metros de distancia respecto los anteriores. Estos baños son útiles si llegas por el garaje y tienes que cambiarle el agua al canario, te pillan de camino. Pero por norma general no son nada recomendados. Para empezar al estar en el garaje, si llueve tienes que cruzar hasta llegar a ellos y te mojas. Además, que el suelo queda totalmente inundado y ya dudas si es agua de la lluvia o no. Son bastante bajos y el techo se cae a trozos, cosa que no me importa pero ya puestos la estética es importante como dije anteriormente. El de la derecha era el de hombres y tiene un váter de a pie y otro para sentarse separados con una puerta. Muchas veces el que está a pie esta roto, embozado y fuera de servicio así que esto hace que si está ocupado, vayas al de chicas ya que ahora son todos unisex. Pero en este caso los más antiguos sobretodo (menos yo), siguen respetando la puerta de hombres y mujeres a pesar de ello. También al tener el váter de a pie nunca he visto a una chica entrar al de chicos. Pero total al final nos conocemos entre todos, hay confianza xD.
Cuando vas al de la izquierda hay dos baños separados con puertas y suelen estar más limpios por el tabú ese que se genera. Eso sí, lo curioso y divertido que es estar cagando y en el otro lavabo también esté en lo suyo una mujer, es alucinante e incluso llega a incomodar. Ya solo por el sonido de la salpicadura te haces una idea de quién hay en la otra puerta. Además del tiempo que tardan, que me da tiempo a mi a soltar un buen troncho antes que ellas meen.
Pero vayamos a la parte más importante y peor de estos lavabos en general. La temperatura. Ni se te ocurra poner el trasero ahí porque te quedas tieso de por vida. Al tener más contacto con el exterior eso no está caliente ni en verano. Así que siempre que vayas ahí tiene que ser para hacer aguas menores
Por tanto, estos úsalos solo si te pilla de camino o los explicados en el capítulo anterior están ocupados.
Una bonita y a la vez extraña anécdota fue que tras terminar una clase coincidí en el lavabo con el mismo profesor que me acababa de dar clase (muy majo por cierto, si queréis blogs de anécdotas/motes/experiencias de profesores dejarlo en los comentarios). Pues bien es una sensación más rara que mear en el otro lavabo y estar puerta con puerta con una mujer. Porque ya me ves a mi corriendo, haciendo un río en el lavabo de pie, para llegar a tiempo a la siguiente clase y a mi profe tras la puerta del lavabo de sentarse hablando conmigo sobre el tiempo y la lluvia que estaba cayendo. Eso sí son confianzas y lo demás son tonterías.
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