Hoy le toca el turno al que quizás sea el lavabo más grande y diferente de toda la universidad. El de la cafetería o mejor dicho los que se encuentran al lado de ella.  Estos lavabos están situados entre la facultad de matemáticas y la de filología. Justo al lado de la cafetería por lo que da a pensar que deberían estar siempre llenos, pero son tan grandes que nunca tienes que esperar.

Posiblemente estos fueron los primeros lavabos que conocí.  Pero ahora pensareis que me contradigo. No es así, resulta que en las típicas excursiones que se hacen en bachillerato para visitar universidades, una vez fuimos a esta y nos enchufaron a todos ahí. Pero no lo llegué a relacionar hasta tiempo más tarde en la universidad cuando ya me conocía la facultad y tenía que abrir fronteras y adentrarme más hacia filología.

Esta vez, al ser más grandes, el de “chicos” y “chicas» están separados y los conocí de manera diferente. El primero obviamente fue el de caballeros. Ya que para ir a la cafetería hay que bajar unas escaleras y allí antes de toparte con la puerta ves indicaciones de lavabo a mano derecha. Hay que destacar que sí, tenemos la cafetería en un zulo, en el subsuelo. Es la única facultad que tiene la cafetería donde no toca el sol, por eso a penas vamos. También es la única universidad que conozco, pero por lo que dice la gente normalmente están situadas para sentarte al sol con los colegas y hacer un café.

Bien estos lavabos están compuestos por 2 de pie y 2 de sentarse además de una especie de bidet que he llegado a la deducción que es para llenar los cubos de fregar. A nivel de limpieza no hay queja, pero tampoco lo suelo frecuentar a horas puntas. Este lavabo pilla más lejos que el anterior y puestos a elegir cuanto menos se ande mejor.  Además, también está bajo tierra con lo cual no corre el aire y la temperatura es buena. Mi recomendación es ir si has ido a la cafetería y has llenado el tanque.

Después tenemos el que era de mujeres que para descubrirlo me hice un laberinto sin saberlo. Un día que llegué con tiempo a la uni, entré por la facultad de Filología y vi una puerta abierta al lado de las escaleras. No tenía ni idea donde me llevaría ese conducto.  Como eran tempranas horas de la mañana tampoco esperaba encontrarme a nadie que me dijera que estaba prohibido pasar por allí. Después de unos giros de escalera, un pasillo enorme me topé que a mano derecha había los dichosos lavabos. Fijaros que cuanto más escondidos están los lavabos mejor son. Bien, si andaba un poco más hacia delante y a la derecha me topaba con los de chicos. Curioso que tuviera que coger otro camino para verlos.

Estos lavabos son más grandes aún, están compuestos por 8 urinarios separados cada uno con su puerta. Están muy limpios sobretodo a primera hora. La temperatura es buena y la diferencia con el de hombres es que aun está menos frecuentado y la probabilidad de llenarse es muy baja.

Mi consejo es ir a esos si tienes tiempo y no quieres esperar a los del sótano, pues te subes las escaleras del sótano a la planta baja, pillas rumbo cafetería y bajas hacia el lavabo. Parece mucho, pero creerme que hay otros que explicaremos en próximas ediciones que pillan más lejos y/o da mucho más palo ir.

 

ACTUALIZACIÓN: Para ahorrar papel, tanto en estos baños como en otros, por suerte no en toda la uni. Han instalado unos surtidores para el papel de tal forma que no puedes coger el rollo de papel y crear una buena capa para limpiarte bien. Ahora esta hecho que cada vez que tiras sale un trozo pequeño y medio arrugado que tienes que desplegar además que tienes que ir tirando varias veces para coger el suficiente papel y no ensuciarte la mano. Yo entiendo esas medidas porque la gente malgasta el papel. Y en cierto modo para las chicas al mear o cuando haces un perfect eso ya va bien. Pero cuando haces cacaolat no es efectivo. Existe un truquillo para que salga más de un papel a la vez y es tirar poco a poco así salen varias tiras sin romperse.  El problema que sale igual de arrugado y después hay que ponerlo un poco en condiciones sino acaba siendo la fiesta del chocolate.

En fin, solo espero y deseo que en el santuario siga estando el rollo de papel de siempre y no cambien en más lavabos los dispensadores de estos.

 

ACTUALIZACIÓN 2: al igual que comentaba unos recientes cambios en la manera de dispensar el papel de limpiarse el culo, hoy ha habido novedades. También han modificado el dispensador de papel de secarte las manos. En este caso es un cambio favorecedor ya que te da el suficiente papel para secarte y sino sacas otro con tan solo tirar del papel. En los que hay en los demás servicios había que darle a una palanquita con las manos mojadas que ya estaba húmeda de todo el mundo. Además que de esta manera gastas el necesario.  Yo admito que en este caso había veces que cogía más  papel del que debería tan solo para no tener que darle de nuevo a la palanca.