Feliz sábado y bienvenidos a la 18a edición de Crea tu historia. Espero que haya ido bien este inicio de curso y pasen un buen rato leyendo. La semana pasada ganó la OPCIÓN B, así que sin más preámbulos vamos a continuar.
En ediciones anteriores:
… El calor es muy intenso y hace que vean un oasis con un árbol, ideal para encontrar la siguiente pista. Por desgracia es un espejismo y hace que se desmaye Nubecín. Esto provoca un pequeño contratiempo que no los detendrá para al final ver un árbol real allí en medio.
… Seguíamos avanzando con paso firme hacia el árbol y el tema del Pokémon ya me estaba empezando a cansar, yo es que al fin y al cabo soy más de buscar sitios “Pakomé”. Pero cuando estábamos muy cerca, se produjo un silencio sepulcral. No queríamos dar ni un paso en falso. Pero nos plantamos en frente de ese árbol y por suerte todos seguíamos bien. En el árbol no había ninguna puerta para entrar ni nada, pero en seguida vimos un dispositivo electrónico en el cual podíamos introducir nuestra clave.
Habíamos vivido tanto que ya casi no recordábamos ni la pregunta, pero teníamos muy clara la respuesta “2”. Todos queríamos introducirla, y a la vez no estábamos muy seguros de ello. Al final me atreví yo y como el teclado sólo había números pulsé el número 2, no hacía falta ni ponerlo con letras. Parecía no haber ocurrido nada, pero de repente…
Se oyó un estruendo tremendo y en décimas de segundo Baskita se tiró hacia mí haciendo que nos cayéramos al suelo. Antes de enfadarme como un animal, me di cuenta que me acababa de salvar la vida. Una especie de mecanismo de defensa que se hallaba escondido encima del árbol había lanzado una roca a gran velocidad, que me podía haber arrancado la cabeza. Menos mal que estaba me había salvado, pero…
¡NO! Baskita tenía todo su brazo derecho debajo de mi cuerpo y se había quedado en muy mala posición. Antes de encararnos de nuevo al árbol, me fijé en su brazo. Estaba completamente torcido, no tenía buena pinta. Mínimo se había roto el radio y el cúbito. Me sabía muy mal por ella, por salvarme la vida se había jugado el brazo. Pero ella estaba contenta de que no hubiera caído yo en el camino. Ella me dijo que el brazo tarde o temprano se curaría, y mientras aunque le doliera podría seguir. Yo seguía sin tener claro si habría que amputar, pero intenté improvisar con unas vendas una especie de vendaje para inmovilizárselo y que no le doliera tanto. Entre todos intentamos aplicar todos nuestros conocimientos para recolocarle los huesos al sitio.
Fue un momento duro de tensión y dolor, me dolía más a mí que a ella, no sabía cómo se lo compensaría. Entonces decidimos acercarnos de nuevo al árbol y observar. ¿Y si la respuesta no era 2?
— ¿Alguien recuerda la pregunta? — Pregunté desesperado.
— ¡Buah! No tengo ni idea — Contestó Youtuber.
— Espera creo que yo la recuerdo, a ver si usando mis capacidades consigo… – se puso pensativo Gurú — ¡Eureka! (Como si fuera Arquímedes). Ya la recuerdo, la pregunta era: “¿Cuál es la mitad de 2 + 2?”
— Si 2 no es, ¿Qué puede ser? Si 2+2 = 4 y si hacemos la mitad da 2. — me estaba estresando.
— No Nubecín, no lo haces bien, ahora lo acabo de ver. Mira que no habernos dado cuenta antes, casi nos cuesta la vida. A ver hay que seguir el orden y la prioridad de las ecuaciones. La mitad de 2 es 1 y si le sumamos 2 da 3. — Marquitos no se acababa de creer como había llegado a esa hipótesis, pero tenía razón.
— ¡Eres un genio! — contesté al darme cuenta de mi error.
Ahora en principio ya teníamos la contraseña buena. Pero antes se supone que también la teníamos y casi morimos en el intento, así que ahora nadie quería acercarse al árbol. Yo me volví a ofrecer para ponerla, era una tontería haber llegado hasta ahí y retirarnos en ese momento por miedo a morir. Desde el primer momento ya sabíamos que no sería un camino fácil. Me acerqué al árbol fui a introducir la clave y…
— ¡Espera! — Gritó Baskita — ya lo pongo yo, total con el brazo roto poca ayuda os puedo ofrecer, es mejor que os mantengáis en perfecto estado para próximos retos. Si volvemos a fallar, tampoco perdemos nada.
Al oír eso me puse a llorar, se acababa de sacrificar por nosotros. No podía ni mirar. Entonces en ese momento, Baskita alargó su dedo índice de la mano que no estaba fracturada, se acercó al número 3, lo pulsó y se escuchó un clic. Lo habíamos logrado.
Tras superar el primer reto y encontrar la siguiente pista, ¿Hacia dónde se tendrán que dirigir?
OPCIÓN A: Tendrán que escalar una montaña de gran altitud.
OPCIÓN B: Tendrán que profundizarse en lo más profundo de la selva, donde habitan seres inimaginables.
Hasta aquí la decimoctava parte, no olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!


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