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Bienvenidos al ESPECIAL de la 20ª edición de Crea tu historia. Sí, hoy es un día especial ya que el blog cumple 20 ediciones, y tengo que admitir que al iniciar este proyecto no esperaba durar tanto. Así que antes de nada MUCHAS GRACIAS, a TODOS los lectores que semana tras semana os leéis la historia y votáis por una opción.

Llegados a este punto y tal y como dije en la primera edición del blog, tenía que elegir entre dos opciones: Terminar el blog en esta edición y dejar de escribir (ya que dije que el blog sería temporal para el verano) o continuar con la historia y que ella misma decida cuando acabar. Tras pensarlo y meditarlo se ha llegado a la decisión…

¡QUE LA HISTORIA CONTINUA!

Para celebrarlo esta semana será un poco más larga que de costumbre. Seguiremos con la OPCIÓN B, elegida la semana anterior. Espero que lo disfrutéis 😀

En ediciones anteriores:

… Después de descifrar la clave secreta se hallaba un mapa del tesoro, con letras y símbolos raros. Tras descifrar una parte vieron que tenían que ir hacia la selva y sin perder tiempo se pusieron a andar.

LAS AVENTURAS DE NUBECÍN20-saco-dormir

… Llevábamos caminando unas cuantas horas, ya habíamos perdido la cuenta, y empezaba a ponerse el ocaso. El desierto seguía y seguía,no veíamos un poco de verde ni por equivocación. No había agua, animales ni plantas. Nuestras provisiones disminuían exponencialmente, ya nos quedaba muy poca comida, y ya no teníamos ni una gota de agua. Ahora empezaba el plato fuerte, aprender a sobrevivir sin provisiones. Sólo teníamos un par de navajas, unas cuerdas, cantimploras vacías y ropa vieja. ¡Claro! También teníamos el móvil con un 5% de batería. Nos podría ser útil, pero no podíamos depender de él. Lo más importante de todo es que no estábamos solos, todos estábamos unidos y así nos sería más fácil encontrar alimento y sobrevivir.

No podíamos pararnos allí en medio a dormir. Teníamos que estar cerca de la selva, en el mapa estaba pegada al desierto. Entonces me fije bien en el mapa y vi unos números:

— ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! — grité desesperado- ¡esto no será la escala del mapa!

— Eso parece — contestó Juancha —. ¿Cuál es el problema?

— Fíjate bien 10 cm en el mapa este son 50 km en la realidad. Mira, mira la K y la M.

— ¡Es verdad, madre mía! Aún nos debe faltar un montón para llegar, así no sobreviviremos ni 24h más.

— Creo que es el momento de llamar a Anyelo — dijo Paula.

— Sí — dijimos todos  a la vez.

— ¿Y qué le pedimos? — dijo Marquitos —. Por mucho que nos diga cómo llegar, no llegaríamos nunca.

— Y si le pedimos provisiones tampoco nos durarían mucho tiempo, yo estoy hambriento — contesté.

— ¿Él sabe dónde estamos no? Pues pidámosle un vuelo directo a la selva o que nos traiga un vehículo a motor con suficiente combustible para poder llegar a nuestro destino — respondió Paula.

— ¿Eso no sería hacer trampas? — dijo Youtuber que no le gusta hacer trampas ni al parchís.

— No, sólo es una ayuda que os habéis ganado por ganar el concurso de salas que hicisteis. Después de esto creo que ya no podríamos recibir más ayuda, pero creo que es lo único que nos puede mantener con vida — volvió a responder Paula.

— Visto así me parece bien.

— Voy a llamarlo entonces, a ver si aguanta la batería del móvil — dijo Paula cogiendo el teléfono móvil de su mochila e introduciendo el numero PIN —. Ya suena pondré el manos libres, a ver…

— ¿Hola? —se escuchó una voz algo distorsionada.

— ¿Anyelo eres tú? Precisamos de tu ayuda, no tenemos mucho tiempo — dijo Paula velozmente.

— ¡Ah! Paula eres tú, como estáis, he estado mirando y de momento lo estáis haciendo muy bien. Seguir así.

— Podríamos estar mejor… pero lo que te iba a decir, hemos encontrado la siguiente pista y queremos dirigirnos a la se… — Pi Pi Pi sonó el móvil avisando de la batería — … a la selva. Necesitamos algún vehículo para ir que no sea con el coche de San Fernando: un rato a pie y otro caminando. Ya que tampoco nos quedan provisiones para resistir más días aquí. Puedes… — Volvió a sonar el móvil, le quedaba un 2 % — … venir y sacarnos de aquí, por favor.

— A ver que mire donde estáis, ajam. Si es cierto que estáis lejos, de donde queréis ir. ¿Seguro que tenéis que ir tan lejos? — preguntó Anyelo.

— Sí, por favor que se acaba la batería del móvil.

— ¿Sabéis que si os ayudo en esta ya no os podré ayudar más?

— Sí lo tenemos en cuenta, ¿pero vendrás?

El móvil no pudo aguantar a la contestación de Anyelo. Esperemos que pueda ayudarnos. Si no venía el desierto sería nuestra tumba. Decidimos esperarlo pero no vino. Así que nos tumbamos en la arena y nos tapamos un poco con la ropa que teníamos en la mochila. Por la noche bajaba mucho la temperatura, así que nos pusimos bastante acurrucaditos y juntos los unos con los otros, para aprovechar nuestro calor corporal.

Si tenía que morir, no me importaba hacerlo abrazado a Easymedia, y viendo la situación creo que a ella tampoco. Juancha y Gurú se cogían fuertemente también, como si no hubiera un mañana. La situación era hermosa, parecían hermanos. Era impresionante ver como personas de diferentes lugares del mundo, que no nos conocíamos de nada, nos habíamos cogido tanto cariño y pasábamos lo que probablemente fuera nuestra última noche juntos, codo con codo los unos con los otros.

¿Despertarán igual al amanecer? ¿Cómo continuará la historia? ¿Morirá alguien en la fría noche?

OPCIÓN B: Anyelo aparece y los lleva en un jet privado hasta la selva.

OPCIÓN B: Anyelo no aparece y tienen que buscarse la vida en el desierto.

Hasta aquí la vigésima parte, no olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!