Hola a todos y bienvenidos a la 32ª edición de Crea tu historia. Pasadas las fiestas ya toca empezar a ponerse en forma y mirar de sobrevivir a la cuesta de enero, así que muchos ánimos a todos los que tengan exámenes finales, parciales o simplemente tengan que volver a la rutina de estudiar y/o trabajar. La semana pasada elegisteis la OPCIÓN B, así que vuestros deseos son ordenes jajaja.
En ediciones anteriores:
… Los chicos decidieron olvidar un poco la búsqueda del tesoro y disfrutar de las fiestas, así que se dirigieron al primer hostal que vieron. Era algo viejo, pero aunque estaba cerrado desde hacía años, el dueño les dejó alojarse unas noches gratuitamente.
… La habitación me daba mal rollo. No suelo creer mucho en supersticiones ni nada de eso pero justamente 666, me entraban escalofríos tan solo de escucharlo. ¿Y si se me plantaba ahí el mismo Lucifer?
Bueno quizás ya estaba exagerando un poquito, no sería para tanto. Pero no era mala la idea de que con la tontería de la habitación pudiera así dormir con alguna de mis dos rosas, mis dos rubíes, mis dos doncellas…
Así que ni corto ni perezoso, sin ni siquiera entrar en mi habitación, fui directo a la habitación de Laura. Golpeé la puerta un par de veces y al abrirme entré asustado. Le dije que no podía dormir en mi habitación, que estaba maldita que tenía miedo. Le pregunté si me dejaba dormir en su cama junto a ella. Había hecho una interpretación que ni DiCaprio cuando se ganó el Óscar. Pero lamentablemente su respuesta no fue la esperada. Me dijo que estaba muy cansada, que quería dormir y que si necesitaba otra habitación se lo dijera al hombre. Estaba el hostal vacío, seguro que me daba otra.
Cabizbajo intenté insistir en quedarme un poco pero por mucho que me quedara más rato solo conseguiría empeorar las cosas. Me despedí de ella y le di las buenas noches. Al salir de su habitación fui directo a la de Easymedia, a ver si tenía más suerte. Esta vez le intenté dar más dramatismo e incluso le dije que la cama chirriaba y estaba coja.
Me planté delante de su puerta y repetí el proceso. Esta vez me había superado, hubiera sido yo el de la habitación y habría dejado dormir a cualquiera de mis otros compañeros. En un momento se le iluminó la cara y pensé que esta noche tendría premio. Pero o no comprendo a las mujeres o hay algo que no entiendo del ser humano en general. La cuestión es que Easymedia respondió igual que Laura. Parecía que se habían puesto de acuerdo.
Intenté insistirle un poco. Al menos Easy por todo lo vivido cedió y me dejaba dormir en el suelo con un par de mantas. Estaría junto a ella pero no era exactamente como yo esperaba, así que preferí ir en busca de mi habitación al menos ver cómo era. También le di las buenas noches y me fui.
Mi gozo en un pozo. Con tanto ir de habitación en habitación ya se había hecho muy tarde. Estaba todo oscuro y el buen hombre ya no estaba en la recepción. Fui a la 666 y al meter la llave… ¡Ya estaba abierta! Que sospechoso… Empecé a tener un poco de miedo pero no me quedaba otra. Tenía que aprovechar y dormirme ya el descanso era fundamental.
Me tumbé en la cama y efectivamente chicharreaba y estaba coja. Abrí la maleta, saqué el pijama y me lo puse. Sin fijarme si la cama estaba hecha o no, me tumbé en posición de marmota y me puse a dormir. Me costaba hacerlo, no paraba de dar vueltas así que mirando al techo me quedé pensativo cuando de repente se abrió la puerta. Entró Laura con una toalla puesta y con el pijama en la mano. El sueño de cualquier hombre pensé. Me pidió si se podía duchar ya que no le iba el agua caliente. Yo sin pensarlo dos veces le dije que sí, aunque no sabía ni si tenía agua en la habitación. Por suerte sí que había y entró directa.
Me hubiera gustado ser ese grifo, pero conservé su privacidad y me quedé metidito en la cama. Cuando salió (con el pijama puesto) le pregunté si ya puestos quería dormir conmigo. No sé qué hormona le hizo cambiar de opinión, pero aceptó que eso es lo importante.
Después entró corriendo Easymedia a mi habitación. Me pedía dormir en mi cama. Que tenía miedo de las cucarachas que tenía en su habitación. Yo como no, acepté parecía el paraíso. Aunque no sé si entre ellas lo llevarían bien. De momento pensamos en dormir y descansar, éramos muy jóvenes para hacer “travesuras”.
Y hasta aquí esta semana, ¿dónde nos llevará la semana que viene?
OPCIÓN A: Alguien se adelanta y se tira al océano antes que ellos para encontrar la pista.
OPCIÓN B: Los chicos se ponen en marcha con la búsqueda de la siguiente pista.
Hasta aquí la trigésima segunda parte, no olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!


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