Hola a todos y bienvenidos de nuevo a Crea tu historia, el blog donde velo por vuestro disfrute haciendo que paséis un buen rato leyendo, que dice la gente culta que va bien leer de vez en cuando. Esta semana ya es la 4ª edición y nuevamente por una aplastante victoria la opción elegida ha sido la OPCIÓN B, así que sin más preámbulos vamos al lío:
LAS AVENTURAS DE NUBECÍN
… Por último quedaba por presentarse una chica un poco rara y extravagante. Sí, nuestro grupo no era de lo más normal del mundo, entre unos y otros teníamos una variabilidad de dialectos e idiomas que aún no sé cómo nos entendíamos. Supongo que gracias al idioma universal, el de hacer signos pegando gritos, como cuando alguien que no te entiende le chillas más para que lo entienda mejor y sigue sin entender ni papa, pero te desahogas un rato, pues igual.
Esta chica por no ser menos era un tanto especial, se llamaba Paula y era gallega, pero no entiendo por qué sus amigos la llamaban el Vacilón de Pau. Supongo que con el viaje que nos esperaba ya nos lo contaría, porque en mi pueblo Pau es un nombre de chico, no sé en Galicia como funciona esto de los nombres. También nos dijo que se dedicaba a la creación y gestión de contenido audiovisual lúdico con la finalidad de enseñar mediante el entretenimiento del personal (comúnmente llamado creación de vídeos). Nos dijo que con esto de los vídeos le habían invitado a una gira por todo el mundo para ir a conciertos de cantantes famosos.
Era como el juego de la oca, de concierto en concierto y vuelo porque me toca. Esta vez en Uruguay tenía que llegar al concierto de Templón Templendi, un gran músico muy conocido en España y Latinoamérica. Lo que más le gustaba de él era el trasfondo en la letra de cada canción.
Justo en ese instante oímos una voz que indicaba que nuestro vuelo salía en media hora. Solo oír esa voz nos levantamos de golpe y de camino al control de seguridad nos encontramos una mochila muy llamativa que estaba sola. Tan curiosos nosotros no se nos ocurre otra cosa mejor que acercarnos a ella. Mientras nos acercábamos lentamente en mi mente no paraban de sonar las palabras de mi madre diciendo que nunca cogiera nada del suelo, a no ser que fuera dinero.
Por muchas palabras, mis piernas iban solas. Lo más bueno era que los seis nos acercábamos igual, estábamos atraídos por ella. Cuando por fin ya la teníamos en los pies, nadie tenía las narices de abrirla. Realmente daba miedo. ¿Y si era una bomba? Entonces cogió Qanchis y de repente dijo: “ekarri, nik sabaltzen dut” («trae para acá ya lo abro yo») y de un golpe la abrió (vasco tenía que ser para abrirla de esta manera). Yo cerré los ojos y vi pasar mi vida por delante. Cuando los volví a abrir, estaban todos rodeando una misteriosa caja que había dentro. Cada vez daba más miedo, yo nunca había visto una bomba pero eso tenía toda la pinta: con sus luces, cables, colores llamativos. Entonces vimos que tenía una W dibujada en medio. ¿Qué significaría W? ¿Wolframio? ¿Washington? ¿Willyrex? ¿Wismichu? ¿Wagner? ¿Whisky? Aunque no creo que esa caja tuviera mucho alcohol.
Seguimos examinando la mochila y encontramos unas iniciales bordadas de color dorado en ellas. Era una serigrafía muy original con las letras JB. Yo no sé vosotros pero para mí JB es diversión y pérdida de control, no es una mochila precisamente.
Volvimos a echarle un ojo a la mochila y debajo de la caja misteriosa había un autobús dorado, debajo de este ponía infobus. Lo cogí, era de oro macizo y resplandecía una barbaridad. Debe valer millones pensé. En ese momento todos lo querían tocar. Después de saciar las ansiedades de tocarlo nos pusimos a buscar botones, mirar de hablar con él, pero nada no hacía nada. No sé por qué el nombre de infobus, si no nos informó de nada, ni que hacía en esa mochila, ni la función de la cajita de cables ni nada. Justo en ese momento…
— ¡Eh chicos!
Nos giramos y vimos a una chica con una bata blanca, parecía una investigadora o científica.
— ¡Por fin lo encuentro! ¿Estaba aquí? ¿No habréis tocado nada? De todas formas muchas gracias.
Yo del shock tuve que cerrar la boca que sino entran moscas. La chica había aparecido de la nada. Se le veía estresada y con mucha prisa, pero antes se presentó y nos explicó un poco que era toda la mochila. Se llamaba easymedia, pero sus compañeros la solían llamar easybug. Yo cada vez me sorprendía más con los nombres y motes de la gente, parecía un universo paralelo. A ver si salgo más de mi pueblo, pensé.
En este momento llega vuestro turno, donde toca elegir una de las dos opciones que hay a continuación:
OPCIÓN A: Nos explica qué hacía ella ahí y qué era esa mochila entonces decide unirse a nosotros y coger ese vuelo para escapar del dueño de la mochila.
OPCIÓN B: Nos explica qué hacía ella ahí y qué era esa mochila entonces decide ir a buscar a su ayudante superior que era el dueño de la mochila.
Hasta aquí la cuarta parte, no olvides indicar en los comentarios que opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!
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