Y en un abrir y cerrar de ojos, nos situamos en la 5ª edición de Crea tu historia. Sí, habéis oído bien, 5ª, lo que significa que hoy cumplimos un mes con el blog. Muchas gracias a todos por la colaboración y la participación en él, ya que sin vosotros no sería lo mismo. La semana pasada salió ganadora la OPCIÓN A, así que vamos a continuar:

LAS AVENTURAS DE NUBECÍN05 seguridad

… Una vez se había asegurado de que estuviera todo en la mochila, Easymedia nos empezó a contar todo el misterio. No dábamos crédito (como los bancos) de todo lo que había ocurrido en los últimos 5 minutos.

La joven investigadora empezó explicando qué había en esa mochila. Primero nos explicó sobre ese aparato con luces. Era un objeto con unos extraños poderes (que ni ella los llegaba a comprender y dominar) como si viniera del futuro y que se llamaba Wired, por eso lo de la W. Yo que tenía esperanzas en que la W fuera de Whiski y tuviera alguna botellita por ahí escondida. También nos dijo que el infobus se llama así porque representa un autobús donde se dan charlas informativas, pero que no hacía nada. Solo nos dijo que tenía un gran valor y que había que ir con cuidado de los ladrones.

Después de oír esas frases a más de uno de nosotros nos vino la tentación de coger la mochila y salir corriendo. Pero era inútil, con tanta policía todo sería un problema. Y nuestro objetivo principal era llegar a Uruguay lo antes posible. Yo que era más curioso que Jorge le pregunté a Easymedia por qué estaba esa mochila ahí en medio. Ella me explicó que fue todo por culpa del dueño de la mochila que había programado el wired para que desapareciera de su alcance.

Yo le pregunte por el nombre del misterioso JB, pero no quería darnos más detalles. Solo dijo que ella había intentado bugguear y estropear el wired para que no funcionaran más los efectos raros que podía generar eso (como expulsar a la gente de un lugar, también llamado kick), pero sus intentos fueron en vano. Como habíamos hecho muy buenas migas, preguntó al grupo si podía venir con nosotros a Uruguay, que así podría escapar de JB para que no pudiera usar la magia negra del wired. Añadió, que esa era la forma de escapar más eficaz y así poder destruir los wireds de JB, ya que la única manera de destruirlos era mediante un ritual satánico con el maestro de ceremonias Jimi. Si, Jimi era un viejo, conocido mundialmente por sus rituales, capaz de hacer desaparecer y/o destruir hasta lo más grande que uno se puede imaginar.

Ya era el momento de pasar el control de seguridad, primero pasó Gurú (aparentemente no hubo ningún problema). Sin embargo, los guardias estaban aburridos porque había poca gente en el aeropuerto y ninguno de ellos hablaba catalán. Aprovecharon y al ver que Gurú era más catalán que “la senyera” mantuvieron una pequeña conversación en catalán:

—Hola nois, com va el dia? Molta gent avui?— va preguntar Gurú.

(—Hola chicos, ¿cómo va el día? ¿Mucha gente hoy?— preguntó Gurú)

—El normal, tampoc tenim un excés de feina, així que no ens podem queixar. Sí que està ben acompanyat.— van contestar a la vegada.

(—Lo normal tampoco tenemos un exceso de faena, así que no nos podemos quejar. Sí que estas bien acompañado— contestaron a la vez)

—Sí, l’ocasió ha fet que ens trobem aquí avui.

(—Sí, la ocasión ha hecho que hoy nos encontremos)

—Que bé! Tot correcte noi, bon viatge.— van dir després d’haver revisat la motxilla del Gurú.

(—¡Qué bien! Todo correcto, buen viaje —dijeron después de haber revisado la mochila del Gurú)

—Ens veiem en la pròxima, gràcies.

(—Nos vemos en la próxima, gracias)

En cuanto acabaron pasé rápido por esa especie de arco cuadrado que quieras o no inconscientemente uno siempre baja la cabeza, como si se fuera a dar. Pero de golpe algo salió mal. Empezó a sonar fuertemente una alarma y se encendió una luz roja, parecía la nariz de Rudolf. Me di cuenta que era yo. Me alarmé e intenté tranquilizarme. Revisé bien los bolsillos, el cinturón e incluso me saqué los zapatos. Pero nada, seguía sonando. Entonces apareció como de la nada un extraño objeto por dentro de los pantalones. Los guardias al verme se empezaron a reír y no podían parar. Claro veían que había aparecido un bulto enorme en los pantalones, era para replanteárselo. Entonces me acerqué la mano para intentar sacar lo que había aparecido allí. Era un momento muy incómodo para mí, para los guardias y para todos. Desabroché el botón de los tejanos… los seguratas miraban de reojo. Metí la mano por dentro… y… lo saqué. Los guardias estaban por echarme por exhibicionismo, pero vieron que había sacado algo dorado, sí era el infobus.

No me pregunto qué hacía en mis pantalones ni cómo había aparecido… ¿estaría en la mochila que sostenía Easymedia en esos momentos? Supongo que era el cachivache ese wired o como se llame que había producido ese movimiento y al tenerlo yo, sin saberlo, por eso pitaba el detector de metales.

Pero los guardias…

Como siempre ahora es vuestro turno de elegir que opción seguirá la historia:

OPCIÓN A: Los guardias se desmayaron al ver todo lo ocurrido y aprovechamos para pasar todos con el infobus entre las manos para que nadie nos lo quitara.

OPCIÓN B: Los guardias se pensaban que yo era un mago y que les había gastado una broma para alegrarles y entretenerles el día.

Hasta aquí la quinta parte, no olvides indicar en los comentarios que opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!