Hola a todos y bienvenidos a la 88ª edición de crea tu historia. Hoy seguimos sin prisa pero sin pausa encarrilando este mes de trance entre halloween y navidad. Así que vamos a ello con la  OPCIÓN A.

 En ediciones anteriores

… por suerte o por desgracia para seguir con el plan, Yull se cae por las escaleras y se rompe la mano. Eso permite que Silvia pueda subir a la nave, pero en el momento de despegar falta alguien ¿quién será?

Las Aventuras de Astro y Abril.

Todos preparados menos Aitor. ¿Dónde se había metido ese chaval? Estaba todo el mundo esperándolo, solo faltaba él. De golpe apareció con una sonrisa de oreja a oreja. Nadie se lo acababa de creer, como podía estar tan feliz por desaparecer en el último momento y llegar tan tarde:

-lo bueno se hace esperar – dijo al ver que todos le estaban metiendo prisa.

– ¿Dónde te habías metido? – preguntó Yull -. Corre que están todos esperándote. Al final despegaremos y habrá terminado el plazo de hacer el trabajo.

– estaba en la gloria.

– ¿Cómo en la gloria? ¿En un jacuzzi? – añadió Abril.

– ¿hinchándote a pizza? – preguntó Ralph sabiendo que lo habían pasado mal con el tema de la comida.

– No amigos, estaba haciendo parrapampampam, asomando al monillo, plantando un pino, algo fundamental que a saber como habrá que hacerlo en el espacio. Allí con el traje espacial cualquiera se lo quita.

– ¡Donde estabas tu cuando expliqué ese tema! Hay que hacerlo en el compartimento de la nave, no puedes salir a hacerlo en medio del espacio. Aunque sería divertido verlo, morirías en el intento – exclamó Ralph.

– Por eso mismo. Ese compartimento es muy pequeño y algo tan importante hay que hacerlo con calma, espacio, temperatura ideal y tranquilidad, sin prisa.

Después de la lección que le acababa de dar Aitor a Ralph, no hubo más palabras y se dirigió directamente a la nave.  Subió y empezó la cuenta atrás.

10…9………3…2…1

Se escuchó el ruido de los motores y reactores y en un visto y no visto la nave ya había desaparecido.  Yull, Abril y Ralph aun los estaban despidiendo con la mano.

Dentro de la nave se encontraban los tres atados bien con el cinturón, sin moverse por la velocidad que había cogido eso. De momento no era tan duro como se lo habían imaginado. Al final sí que se habían preparado bien y todo.  Parecía una atracción, pero más costosa y peligrosa.

En la base, Yull no se despegaba del monitor viendo que el cohete no se separara ni un momento de la orbita trazada. Un insignificante signo en el cálculo de ecuaciones podía hacer que acabaran quemados en el sol. Abril no se separaba de Yull aliviado en parte de no tener esa responsabilidad de salvar el mundo. Mientras Ralph a pesar de parecer que tramaba algo desde el primer momento que lo vieron, ahora estaba implicado al 100%. Hablando constantemente con el interior de la nave y asegurándose que todo saliera bien. Quizás por autorizar un viaje así se le podía caer el pelo. Sobretodo si sale mal. Pero siempre tuvo el consentimiento de Marlo, así que en teoría no se tenían que alarmar.

Una vez salieron de la atmósfera, ya solo tenían que entrar en orbita con la estación espacial y aterrizar. Eso ya era más tranquilo, parecía un balanceo de un columpio y ya no subían con tanta fuerza como en los primeros kilómetros.

–  ¿Aitor me recibes? – empezó a decir Ralph -. Vamos a proceder a la maniobra de descenso.

–  ….

–  ¿Aitor? ¿Silvia? ¿Astro? ¿Me reciben?

No contestaba nadie, ¿Qué podía haber pasado?

OPCIÓN A:  Se han quedado dormidos.

OPCIÓN B: Houston tenemos un problema.

Hasta aquí la edición de esta semana. No olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!