
Hola a todos y bienvenidos a la 93ª edición de crea tu historia. Hoy es la última edición del año pero no os preocupéis que si todo va bien, empezaremos el año continuando esta creación. En su punto más álgido, a punto de desvelarse ya todo, tengo yo hasta ganas de saber como terminará. Sin enrollarme más vamos a continuar con la OPCIÓN A.
En ediciones anteriores
… Esta decidido, la batalla final tiene que ser en la tierra donde empezó todo. Ya tienen todo listo para bajar, pero antes van a tener que hablar con sus compañeros que se quedaron en la NASA.
Las Aventuras de Astro y Abril.
— ¿Abril, hermano me escuchas? ¡ABRILLL!
— Ho… hola, ¿Astro eres tú? ¿Cómo estáis? Estábamos preocupados ya, veo que recibiste bien mis indicaciones.
— Sí, al final pudimos aparcarlo bien. ¿Os han contado ya lo que hemos averiguado? Hasta ahora no nos han dejado comunicarnos.
— Quita Astro ya llevas mucho rato, déjame hablar a mí también – dijo Aitor mientras empujaba a Astro del aparato donde estaban. – ¿Abril como están las cosas por ahí? ¿Estás solo?
— Emmm – Abril tras la pequeña disputa entre Aitor y Astro ya no sabía con quien tenía que hablar. – Estoy con Yull y Ralph, que también tienen muchas ganas de escucharos a todos.
— Déjame que termine al menos – le arrebató el artilugio Astro a Aitor. – Hermano, tenemos que volver a vernos las caras con el aguilucho.
— Sí algo nos han comentado, ¿pero esta vez vais preparados no?
— Algo así, pero no deja de ser muy peligroso. Así que si no salimos de esta, que sepas que te quiero mucho. Puedes quedarte con todos los juegos de la play y mi colección de 50 mil rollos de papel de váter que tengo en el armario – dijo Astro entre lágrimas.
— No digas eso, saldremos de esta entre todos, ¡Ya verás!
Tras esas emotivas palabras ambos tuvieron que dejar la comunicación y dar la opción a sus compañeros que también hablaran. Silvia empezó a contarles como Astro heroicamente había aterrizado, y Aitor se dedicaba a contarle toda la historia del nudismo, y como había aparecido el holograma. Parecían niños tras un gran día en un parque de atracciones o críos el día 8 de enero, contando a todos sus compañeros todos los juguetes nuevos que les habían traído los reyes. Yull se alegraba mucho al escucharlos, tenía muchas ganas de verlos. Se supone que tenía que estar a cargo de ellos, y a tantos quilómetros de distancia no sé yo si se le puede considerar como buen canguro. Ralph también habló un rato, el siempre con su serenidad, pero en la voz se le notaba cierta tranquilidad, una especie de alivio. El tema de la comunicación con la nave era cosa suya, tendría que haber previsto una incidencia como esa.
— Chicos es momento de irse ya – sonó una voz lejana, era la jefa que venía a echarlos.
— Espera, espera – despertó Astro, que desde su última intervención se había quedado sentado sin decir nada, apartado de los demás.
— ¿Qué ocurre? – Se escuchó la voz de Yull por el otro lado del interfono.
— Necesito que me confirméis algo… – hizo una pausa demasiado larga.
— ¿El qué? – respondieron todos intrigados por lo que le había picado de golpe.
— ¿Vendréis a la lucha final? – fue claro y conciso. – ya sé que es muy peligroso, y que los encargados de empuñar el arma solo somos nosotros 3, pero podéis venir por favor. Veros antes de eso es importante, además del apoyo moral. – Astro se pensaba que matar un águila era como ver un partido de futbol, que quería público y todo. Si eso que se traigan pompones y empiecen a animar: “dame una A, dame una S,….., ¡ASTRO!“
— En ese caso, no lo dudes. Claro que iremos. Siempre os podremos echar una mano en lo que sea, como el que lleva las aguas a los jugadores del banquillo – confirmó Yull.
— ¿Qué pensabas que ibas a estar solo, hermanito? – cogió Abril el micrófono de repente – Ya cogimos antes un par de billetes y todo para llegar cuanto antes y no tardar como en la ida. Os estaremos esperando allí, no sufráis por eso.
— Genial – Astro puso una sonrisa de oreja a oreja y colgó. – Bueno a que esperamos, ¿nos vamos? Tengo muchísimas ganas de volver a abrazar a mi hermano.
Los demás se quedaron un poco anonadados, pero no dijeron nada más. Se levantaron y fueron directamente a la puerta. Pero por el camino…
OPCIÓN A: Astro ve un cuadro muy peculiar que le resulta familiar.
OPCIÓN B: Astro se mete en una habitación entre abierta, por la que pasaba un fino haz de luz.
Hasta aquí la edición de esta semana. No olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!
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