
Hola a todos y bienvenidos a la 94ª edición de crea tu historia. Hoy vienen los reyes así que espero que os hayáis portado todos muy bien y os hayan traído muchas cosas. Siendo sincero hoy no esperaba sacar edición así que mi regalo para vosotros es esta continuación. No os lo perdáis que en una noche mágica como hoy pueden suceder muchas cosas. Así que sin más demora continuemos con la OPCIÓN B.
… tras una larga comunicación entre los de la estación espacial y los de la Nasa llegaron al acuerdo que Abril y Yull no se quedarían esperando e irían directos a ayudar en lo que fuera con la lucha contra el águila.
Por el camino Astro vio una puerta medio abierta por la que se asomaba un fino haz de luz violeta. Era muy curioso y él sin dudarlo ni un instante se metió. Al final se irían de la estación espacial sin haber visto nada. Tan solo habían visto un hombre desnudo, una jefa que sabía mucho y a ellos mismos en pelotas en un cuarto vacío. Astro quería más salsa. Al entrar por la puerta primero se percató que la habitación estaba vacía. Parecía un cuarto de control con varias pantallas, muchos botones, interruptores e infinitud de luces de colores parpadeando sin orden alguno.
A pesar de que la puerta estaba abierta cuando Astro entró, tenía toda la pinta de ser un lugar donde no puedes entrar sin una acreditación o un cargo especial. Justo en ese momento de más tensión en el que escuchas tus propios latidos y parece que el corazón se saldrá por la boca, Astro vio una fotografía. Era una fotografía colgada en un corcho, al final de la sala, al lado de una mesa. Pero… no era una foto cualquiera… era… de sus padres.
Astro no tenía ni idea que hacía una foto allí, además con sus padres y había también una tercera persona. Una cara conocida pero no recordaba de qué.
– ¿Qué haces aquí? – Astro pegó un bote hacia atrás al escuchar de golpe la voz de la jefa mientras se acercaba a él. – ¿Que no me escuchas? – toda la amabilidad y dulzura que parecía haber tenido se desvanecía por completo.
– ¡Claro! – se limitó a decir, entonces se dio cuenta que aquella joven de la fotografía era ella. – ¿Por qué tienes una foto con mis padres?
– Yo he preguntado primero… – a pesar de la edad de la mujer, estaban empezando a entrar en bucle.
– Vi la puerta abierta y me había quedado con ganas de un tour por aquí. Esto es enorme y tan solo he visto a mis compañeros desnudos y a ese tal Rasec. Quería explorar más ver los artilugios y maquinaria que manejáis por aquí. ¡Bueno contéstame! – dijo insistente.
– Verás hay algo que probablemente no sepas y que creo que las personas que saben esto se pueden contar con los dedos de una mano. ¿Nunca te has preguntado porque te llamas así? ¿Cuál e el origen de tu nombre?
– Pues no lo había planteado hasta ahora. Siempre pensé que sería porque a mis padres le gustan mucho los planetas y todo el mundillo este.
– No todo es lo que parece. Resulta que hace unos años, poco antes de que nacierais. Vuestros padres trabajaban aquí ellos eran los que partían el bacalao y han sido los mejores jefes que ha tenido y probablemente tendrá esta estación. Esa fotografía fue del día más feliz y a la vez más triste de mi vida. Me cedieron el timón de este barco porque justamente ese mes de abril de mil novecientos noventa y ocho tu madre se quedó embarazada. Era algo que llevaban buscando mucho tiempo y les había costado mucho conseguir y no con uno sino que el regalo era doble. De ahí que decidieran llamaros Astro y Abril. Claro está que con esta súper comida que tenemos aquí y todas las carencias no era un lugar apropiado para criaros. Así que decidieron volver a la tierra y formarse unas nuevas vidas sin contar a penas nada ya que todo lo que pasa en el espacio se queda en el espacio.
Astro no se podía creer lo que acababa de escuchar. Tenía esa necesidad de contarle esto a todos. Pero después remarcó la última frase de la jefa: “lo que pasa en el espacio se queda en el espacio». Lo que estaba claro que tendría una buena charla con sus padres al volver.
Tras el bombazo informático sobre el origen de astro toca elegir:
OPCIÓN A: decide contárselo a sus compañeros, ellos son cómo de la familia.
OPCIÓN B: guarda el secreto y no se lo dice a nadie.
Quiero agradecer a todos los que dais ideas ya que esta era una que me dieron hace muchas ediciones y hasta hoy no la pude añadir. Pero al final todo cabe.
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