
¡Hola hola!
Antes que nada, ¡tienen todo el derecho absoluto e irrefutable de querer matarme! No tengo excusas, pero espero que sigan con ganas de leerme. Digamos que entré en una pequeña etapa complicada en mi vida llamada «TRABAJO». A eso, le puedo sumar que me quedé sin móvil casi un mes y para colmo, tenía tres semanas sin pc. Vino todo junto, en un mismo combo. ¿La parte buena? ¡Ya estoy por estos lados y no me ha matado el coordinador!
En este tiempo que he estado un poco desconectada de lo virtual y mucho más apegada a mi entorno social pude darme cuenta de todas las razones por las cuales no quiero quedarme a vivir en esta isla. Y es que como os lo había comentado, aquí la gente es muy clasista, le encanta vivir de las apariencias y el que mejor cae, es el que tiene más ceritos en su cuenta de banco. Pero siendo honesta, no creo que sea algo de mi país, yo creo más bien que es algo que le está pasando a la sociedad a nivel MACRO.
En resumen, considero que somos una generación que estamos viviendo basados en las apariencias.. Y es que, todos queremos tener el nuevo iPhone (Suena muy hipócrita teniendo uno nuevo pero bueno), todos queremos ir a las mejores fiestas o los mejores conciertos, todos queremos viajar y exhibir que viajamos, a todos nos encanta postear en las redes lo que hacemos o al menos, a la gran mayoría. Y bueno, me ha dado por escribir sobre esto, aquí se los dejo. ¡Dejen sus comentarios y lo que opinan al respecto!
¡Bienvenidos a la séptima Cápsula Viajera!
Hoy por hoy vivimos en un mundo que dice que sí a la belleza constituida de apariencias. Un mundo que dice no a cultivar seres humanos honestados y al cuidado del interior, lugar donde se generan los más hermosos y puros sentimientos.
Un mundo que dice sí a la riqueza, a la vestimenta de moda, a los lujos, a lo pasajero, y le dice que no al resto, quitándole la más mínima importancia. El mundo se encuentra sumergido en alcohol. Confuso y hasta quizás perdido en el humo del cigarro, ocultando así todos los problemas sin darle solución. Un mundo buscando respuesta en los lugares erróneos, huyendo del esfuerzo, la perseverancia y la integridad.
De este mundo del que te hablo, no se pregunta por el libro favorito que se tiene, mucho menos se motiva el logro de metas enfocadas al bien común y se olvida que todos gozamos de los mismos privilegios llamados ¨derechos¨. Se pretende dejar creer a todos que el éxito y la felicidad se alcanzan a través de una ropa bonita, una figura esbelta y un rostro de Cover Girl. La ecuación es simple, si tienes todas las constantes mencionadas anteriormente, lo tienes todo.
En este mundo no se habla de que las personas con apariencias estéticas no se encuentran realizadas del todo y mucho menos se reconoce que lo importante es enfocar el esfuerzo hacia dentro y no hacia fuera. Este mundo amigos, es regido por la Licenciada Moda y el Doctor Fugaz.
Habitamos en un mundo que se siente insatisfecho. Uno que se pregunta: ¿Por qué no encuentro amor si lo tengo todo? Y se esfuerza.. Vaya que se esfuerza comprando más y más.. olvidando de que lo bueno, malo o insatisfecho de su vida está en la mentalidad que se tiene, en el cuidado del interior y en las acciones enfocadas en el bienestar y al servicio del lugar que lo vio crecer.
Y Tú, ¿qué deseas hacer? ¿Vivir en un mundo que te vende muchas mentiras o luchar por lo que realmente importa y le da sentido a las cosas?
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