Hola soñadores y bienvenidos un nuevo martes al blog de las sensaciones. Este martes, día 14 de febrero como todos o casi todos sabéis es… ¡San Valentín!

Hoy os voy hacer viajar a través de este tema, pero ¡ojo!, San Valentín se conoce en algunos países como el día de los enamorados y en otros como el día del amor y la amistad. Dicho esto, vamos a dejarnos llevar… ¿A dónde nos llevará hoy el pensamiento? ¿Estáis preparados para dejaros llevar? El viaje va a comenzar en 3… 2… 1…

Todos tenemos una persona que es especial, alguien que nos hace sentir cosas que nunca antes habíamos sentido. Esa persona que nos invade nuestro pensamiento día y noche, que con tan sólo escuchar su nombre se nos escapa una sonrisilla, esa persona con la que te gusta hablar horas y horas, la que te hace perder la noción del tiempo, por la que te quedas un ratito más despierto, aunque te estés muriendo de sueño. Esa persona que te hace sentir en casa, que cuando estás con él/ella no te importa nada más, y… ¿Sabes por qué? Porque es tu debilidad.

Esa persona apareció en tu vida y cambió tus esquemas, desde el día que comenzó a formar parte de tu vida, la cambió por completo llenándola de felicidad, alegría, sonrisas… Y desde entonces ya nada es como antes, te hace mirar el mundo de otra manera, te regala su tiempo, su mejor sonrisa y sabes que siempre está ahí, en las buenas y en las malas dispuesta/o a escucharte. Entonces como decía Thomas Merton: “El amor es nuestro verdadero destino. No encontramos el sentido de la vida por nuestra cuenta, lo encontramos junto a alguien”.

Aprovecha al máximo cada detalle, momento con esa persona, por pequeño e insignificante que sea, porque sabes que es la suerte de tu vida, y que a pesar de que hoy sea 14 de febrero, el amor no es una fecha, el amor es levantarte cada mañana y querer tener a esa persona a tu lado, sentir ese cosquilleo en la tripa, dejarte comer con su mirada, y… que si nada es para siempre, quieres que esa persona sea tu nada.

De todas las personas que existen en el mundo, sabes que siempre le vas a elegir a él/ella, porque no imaginas tu vida sin él/ella.

Imagino que ya tienes a alguien en mente, ¿a que sí? Te dejo que cierres por un instante los ojos y que recuerdes algún momento vivido con él/ella. Para ello, te pongo música. No tengas miedo a dejarte llevar.