Hola mi querido/a lector/a, como sabes cada semana dejo que te lleves por mis palabras. Y esta semana no podía ser menos. Sé que siempre me dedicas un poco de tu tiempo para leerme y dejarte llevar por mí. Entonces, hoy quiero que esta publicación sea exclusivamente para ti. Sisisi, me estoy refiriendo a ti.

Tú siempre estás en cada publicación, en cada palabra que escribes. No hay palabras para describir los espacios que llenas en cada comentario, me has hecho reír y sonreír, me has hecho partícipe de tus lágrimas, me has enseñado que una escritora se hace realmente escritora si tiene ese apoyo incondicional tuyo, del lector/a.  Me has enseñado que hay que saber arriesgar, porque quien no arriesga no gana. Me has enseñado más cosas de las que crees, y ¿sabes por qué? Porque confías en mí, igual que yo confío en ti.

He querido dedicarte este espacio, porque sé que vas a sonreír, pero sobre todo porque es el espacio en el que te has
abierto a mí y te has dejado llevar por mí. El espacio en el que me has dejado conocerte y saber más de ti.

Quiero que sepas algo que me dijo una vez un gran maestro “lo mejor de la vida es cuando encontramos personas que saben hacer de pequeños instantes, grandes momentos”. Y tú eres una de esas personas, una persona que hace que lo pequeño sea grande día a día, que haces que mi blog sea un espacio que te hace sentir como en casa, un espacio en el que puedes soñar, desconectar, reír, llorar… un espacio que, de una u otra manera, te hace ser tú mismo/a.

No dejes que nada ni nadie te cambie, pero sobre todo no te compares con nadie, porque no eres ni mejor ni peor, simplemente eres tú y eso nadie lo puede superar. Eres un original sin copia, un solo ejemplar de la edición especial.

Te voy a contar un secreto pero que quede entre tú y yo: como decía Walter Riso “la vida no tiene sentido, se lo das tú, con lo que hagas, con lo que te apasiones, con tus ilusiones. Tu construyes el universo a tu medida”.

Muchísimas gracias por estar en cada publicación, por quedarte unos segundos conmigo a pesar de tener mil cosas que hacer.