Buenas mis queridos lectores y lectoras. Hoy me gustaría compartir con vosotros y vosotras un poquito más de mi, mostraros que hay momentos en los que no nos sentimos nada a gusto con nosotros mismos, que necesitamos evadirnos por un momento del mundo, escondernos en nuestro interior, incluso salir corriendo e ir algún lugar que nos tranquilice. Muchas veces, es muy difícil sentirnos contentos con nosotros mismos, y más cuando pensamos que somos un cero a la izquierda, que hagas lo que hagas ves que se tratan de días tristes, de días nublados contigo mismo, ya que en tu interior hay una tormenta, un nudo que quiere salir porque está esperando a que llegue la calma para sacar el arcoiris y con ello una sonrisa. Momentos, incluso días que terminas llorando sin razón alguna, y te cuestionas el por qué de esas lágrimas, entonces se da ese momento en el que empiezas a reirte de ti mismo/a, en el que tu mundo gris vuelve a ser de color. Esa batalla la puedes ganar tu solo/a o gracias a personas de tu alrededor.

¿Sabes que te digo? Que es normal que a veces estemos tristes, o que nuestros días sean nublados, porque no siempre tenemos el mismo estado de ánimo. Sin embargo, se trata de que arrases con esos días como si de un huracán se tratase, rompiendo esquemas, dejando que sean los monstruos los que nos duerman, demostrando que quien llora no es más débil sino una persona que siente. Quítate las cadenas que te anclan al suelo, suelta tus alas y empieza a volar, junta tus ganas en una sola pieza, haz de ti la octava maravilla, pero sobre todo no dejes de ser quien eres, porque eres una persona fuerte, y por dentro eres algo más que una cara bonita.

Espero que nunca dejes de tener diálogos con tu interior, porque en ti quien dirige el rumbo eres tú.