Buenos días cuquitos, espero que me hayáis echado un poquitito de menos y que tengáis muchísisimas ganas de emprender un nuevo viaje conmigo, ¿Estáis preparados/as para sumergiros en un nuevo viaje?

Vamos a comenzar, siéntate cómodamente, relaja tu cuerpo, y abre la mente en 3… 2… 1…

Todos/as tenemos un momento de pensar, de cerrar los ojos y querer mirar el mundo a través de los pensamientos. Por ello, a veces necesitamos buscar en nuestro interior, dejar las explicaciones para otro momento y dejarnos llevar, fluir, flotar como cuando te dejas llevar por la brisa del mar.

Necesitamos esa paz interior, ese silencio que nos tranquiliza la mente y nos deja disfrutar de los placeres más simples de la vida, como puede ser escuchar música, ese lenguaje universal que dice todo y nada a la vez. Que muchas veces nos sirve de intérprete para transmitir todo aquello que queremos expresar.

Desde pequeños/as nos van marcando pautas. Nos dicen que debemos pensar bien las cosas, que no nos quedemos en la superficie, que vayamos más allá, que, si queremos conocer algo bien, debemos analizarlo en profundidad. Entonces tú te preguntas, ¿Qué es analizar algo en profundidad? Desde ese instante, comienzas a pensar, a fijarte en los pequeños detalles… Me gustaría que una vez al día te lo dedicases para ti, para pensar en tus cosas, para desconectar y dejarte llevar, ¿Por qué sabes una cosa? Me enseñaron que del viento hay que aprender a volar, y que cuando se trata de pensar, no hay horas muertas.

Espero que te haya gustado este mini viaje, y no olvides dejar tus sensaciones en los comentarios.