Buenas mis lectores/as, espero que hayáis pasado un buen mes de julio y que me hayáis echado un poquitito de menos. Vuelvo pisando fuerte y quiero llevaros por recuerdos, momentos mágicos… ¿Estáis preparados para dejaros llevar? Un poquito de polvos de hada y… despegamos en 3…2…1…

Al despertarnos, muchas veces nos preguntamos: ¿Ha sido un sueño o era real? En ocasiones, creemos que nuestros sueños son reales, y por un instante dudamos. Entonces en el momento en el que quieres contar o recordar ese sueño y no puedes, es donde te das cuenta que era un sueño, y por más que quieres, se ha evadido como un terrón de azúcar en un vaso de agua. Entonces es ahí donde podemos darnos cuenta hasta qué punto la imaginación transforma la realidad.

Si avanzamos en la dirección de nuestros sueños, encontraremos éxito en cualquier momento. Es cierto que los sueños, sueños son, pero… ¿Por qué no podemos intentar cumplir alguno de ellos? ¿Luchar por lo que hasta dormidos deseamos? Soy de las que piensan que los sueños se pueden cumplir, de las que miran la luna cerrando los puños deseando que se cumplan mis deseos, de esas que luchan hasta más no poder por lo que quieren, de las que se dejan la piel en cumplir sueños de otras personas, porque lo más bonito es crear sonrisas cargadas de ilusión.

Desafortunadamente, cada vez hay más personas que no creen en los sueños, que tienen miedo a soñar, a dejarse llevar por sus sensaciones, y la verdad es que es una pena, porque para que un sueño se cumpla hay que desearlo muchísimo. Se trata de perseguir nuestros sueños, de luchar por todo aquello que nos gustaría lograr, porque vida sólo tenemos una, y no podemos dejar pasar las oportunidades que se nos presentan en el camino, no puedes dejar que nadie decida qué debes conseguir y qué no, debes ser tú quien decida cómo quieres pintar tu mundo y cómo hacerlo mejor.

Te diré un secreto que un gran maestro me dijo una vez: Todos tenemos miedo. El hombre nació con la fuerza necesaria de enfrentarse al miedo, superarse y llegar hasta lo más alto.

A veces nuestros sueños, no los podemos conseguir nosotros solos, necesitamos de esa persona que está ahí cada día, sacando tu mejor sonrisa, llenando tu vida de alegría, esa persona que mata por ti y sabes que debe estar ahí, que no la puedes dejar ir, porque es quien pinta tu mundo de color.

PD: se trata de escuchar al corazón, de dejarse llevar para cumplir los sueños.