
Buenas mis lectores/as y bienvenidos/as al blog de las sensaciones. Esta semana, a petición de Important, hablaré del desamor, un tema delicado, pero trataré de haceros viajar a través de él, llevándoos en todo momento de la mano.
Comenzaré diciendo que, el desamor, al igual que el amor se idea poco a poco, día a día. No se deja de querer a una persona de la noche a la mañana, pero sí que es cierto que cuanto más querías a una persona, más tiempo pasará hasta que te desenamores totalmente de ella. No digo olvidar, porque considero que todas las personas que pasan por nuestra vida, de una u otra manera dejan su huella, y por tanto no las olvidas. Pero ese sentimiento de amor, se convertirá en cariño, e incluso llegarás a añorar momentos, pero eso ocurre dado que esos momentos te hicieron feliz en un instante determinado.
Llegará un momento en el que dejes de echar de menos a esa persona, porque el tiempo habrá curado tus heridas, o incluso si aparece otra persona en tu vida, esa que poco a poco va sacando a la otra de tu corazón. Por ello, me atrevo a decir que, muchas veces el desamor y el amor van de la mano, pero todo depende de ti, de tu fuerza, de cual gane el pulso, la batalla.
Me permito decir que el desamor no llega de la noche a la mañana, va ocurriendo poco a poco, con la multiplicación de decepciones y la división de sonrisas. Se trata de un proceso, que suele comenzar siendo invisible y más para las personas afectadas, ya que se cree que algún día se volverán a sentir esas mariposas del comienzo, pero llega un momento en el que tu corazón empieza a verse afectado. Es posible que te preguntes cómo apareció ese desamor, cuándo tuvo su inicio… muchas veces serán preguntas sin respuesta, que te llevarán a echarte la culpa a ti mismo. Por eso, se dice que el desamor en muchos casos desafortunadamente es como un fracaso personal.
Finalizo diciendo que debes pensar en tu felicidad, plantearte quienes quieres que estén en tu día a día, porque muchas veces cuando menos lo esperas aparece esa persona que es tan tú, tan idéntico a ti, tan perfecto para ti, esa persona a la que has estado esperando toda tu vida, esa que quiere caminar contigo de la mano hasta el más allá. Y para que aparezca esta persona, has vivido antes un desamor.
Hoy es un tiempo nuevo, hoy tienes que resistir al mundo y conquistarlo con una de tus sonrisas. El tiempo pasa demasiado rápido y no se recupera, por ello, aprovecha cada segundo, aprende de cada error, porque cada día que pierdas sin sonreír es como un mar sin agua.
Recuerda, el desamor se supera poco a poco, y que cuando menos lo esperas, aparece esa persona que está hecha para ti.

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