Buenas mis lectores/as y bienvenidos/as al blog de las sensaciones. Sabiendo que os gusta tanto que os haga viajar a través de mis palabras, he decido escribir otro poquito de mí. Espero que viajéis a través de estas palabras y que por un instante sólo os centréis en dejaros llevar.
LA MAGIA DE VER A TRAVÉS DEL CORAZÓN
Abro los ojos y estoy ahí, a tu lado. Estamos sentados en tu banco favorito y tú estás tan bonito como siempre, con tu boina gris y tu bastón de madera. Te miro y te veo igual que la última vez, tan sonriente y cascarrabias.
Comienzas a darme consejos, de esos que sólo tú sabes dar. Me dices que sigo siendo la niña de tus ojos, que sigo teniendo mi gran corazón, pero que tengo que dejar de mirar tanto por los demás y centrarme en mi. Que no tenga miedo a equivocarme, porque de los errores se aprende y que debería quererme más, como antes, como cuando me pintaba la cara como un payasete y me veía la más guapa de mi reinado. Me dices que luche por lo que quiero, que tu mayor felicidad es verme sonreír cada día.
Nos pasamos horas y horas hablando, y recuerdo lo mucho que te echo de menos, los momentos que vivimos y los que ya no podremos revivir. Entonces me doy cuenta de que pronto será la hora de levantarme y no saber cuándo me volveré a reunir contigo, pero sé que siempre vas en mi corazón. Y quiero disfrutar de este momento, porque quizás no se repita.
Suena el despertador, y me quedo con esa sensación dulce de por una vez más haber estado con mi abuelo allá, en su banco preferido bajo el árbol de los sueños. Escuchando sus anécdotas, riéndome como nunca y aprendiendo de sus consejos. Te quiero mucho abuelito.
Con esta entrada salida desde el corazón y desde uno de mis sueños, me despido de todos vosotros hasta diciembre. Con lágrimas derramadas os digo que os echaré de menos, pero que pronto volveré creando nuevas sensaciones.
Un “princi” beso.

Obtener esmeraldas





Comentarios cerrados.