Ese día Marta se levantó más pronto que de costumbre, desayunó a toda prisa, se vistió y bajó corriendo a avisar a sus padres sin darse cuenta de que llevaba la camiseta del revés. Estaba emocionada, por primera vez iba a visitar con el colegio el Museo de Historia de la ciudad y por fin podría ver ese dinosaurio tan grande que había visto solamente en fotos.
Con tan solo 5 años ya tenía clarísimo que quería ser paleontóloga y su mayor ilusión era ver ese dinosaurio tan famoso, y por ese motivo esa excursión la tenía súper emocionada.
Al llegar al museo los profesores sujetaron a toda la clase de Marta de una cuerda para que no se escaparan y decidieron ir rumbo a la sala de los piratas. Marta no cabía de gozo y al cruzar el pasillo vio un enorme cartel que indicaba la ubicación del dinosaurio. La curiosidad no pudo con ella y se impacientó hasta el punto de dejar la cuerda y ponerse a correr hacia donde indicaba el cartel.
Recorrió la sala de los samuráis, de las esculturas vikingas e incluso la de los objetos del viejo oeste hasta que finalmente llegó a la sala jurásica. Sus ojos se movían de lado a lado ansioso para encontrar a ese gran dinosaurio, hasta que finalmente se topó frente a él y quedó sorprendida. No podía dejar de observarlo mientras pensaba en su futuro como paleontóloga.
Las horas pasaban y nadie la echó en falta. Había pasado tan disimulada y estaba tan quieta que nadie encontró raro que una niña de 5 años estuviera allí sola.
Sonó la alarma del cierre del museo y estaba tan aficionada observando ese conjunto de huesos que ni la escuchó, por lo que el museo quedó cerrado con ella dentro. De repente, escuchó muchos ruidos extraños y se dio cuenta de que las luces estaban apagadas y de que no quedaba nadie en el museo. Estaba asustada pero ya no había modo de salir de allí. Corrió todos los pasillos, lloró y gritó tanto como pudo pero resultó en vano. Estaba sola allí dentro y debía pasar la noche allí.
Finalmente se tumbó al lado de unos huesos de Homo Habilis esperando ser rescatada. ¿Lograrás encontrar a Marta en el museo y sacarla de esa pesadilla?
- Instrucciones del juego
Para acceder al museo deberás acceder a la sala de Anttigonna. Aquí te dejamos un botón para que te sea más cómodo llegar a esa sala:
El juego constará de 55 rondas, con premio en cada una de ellas. Tendrás que resistir en el terreno de juego sin que las esculturas, que se irán moviendo por este, te toquen. El último que quede en pie será el ganador de la ronda, y, por tanto, del premio. Sin embargo, en las rondas bonus habrá que resistir 1 minuto (en caso de que gane más de una persona se hará la muerte súbita, es decir, las figuras empezarán a moverse y ganará el último o la última que quede en pie).
¡El juego se dará por concluido cuando hayan transcurrido las 55 rondas estipuladas!
- ¿Cuáles son los premios?
— Rondas normales -> 1![]()
— Rondas bonus -> 5
en cuatro rondas, y una pecera coleccionable en otra ronda.
- ¿Qué pasa si un usuario no gana en la ronda bonus?
Si nadie gana en una de las rondas bonus, el premio se acumulará para el bonus, de manera que si el premio habitual son 5
, esa ronda tendrá un premio acumulado de 10
.
- ¿Quiénes podrán jugar?
Tanto los usuarios ajenos a HabboTemplarios, como miembros del equipo podrán participar, si así lo desean, en el evento mensual. De manera que tendrán las mismas posibilidades de optar por el premio.
¡No te lo pienses dos veces y ve preparando los habbopíxeles, que se viene una aventura muy movida!
Como añadido, queremos agradecer al ejército F.M.S. (Fuerza Militar Suprema) su colaboración en este evento compartido. Si te pica la curiosidad, aquí te dejamos su central para que les hagas una visita. ¡No te arrepentirás!

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