
¡Hola, buenos días, buenas tardes o buenas noches!
Durante esta semana, he redactado otro relato para todos vosotr@s. ¡Espero que os guste tanto como a mí! Si os gusta esta sección, podéis dejar un comentario para hacérmelo saber. ¡Muchas gracias por vuestra comprensión!
»En un abrir y cerrar de ojos, dispararon y mataron a otra persona. Estábamos cagados, ahora sí que será el final. El hombre que tenía el papel empezó a leer: ¡Felicidades, ahora sois 5. Os tocará sobrevivir, pero con cuidado, utilizad mucho la cabeza! O sea que aún no ha terminado. Pfff… Ya no podemos más. Nos fuimos a la casa a asimilar todo lo que había pasado. Empezamos a llorar de rabia, impotencia y no sé de qué más… ¡Ayúdanos! ¿Tú qué harías?…
Entre todos llegamos a tal cansancio emocional, físico y ya no se qué decir más que ya no nos podíamos ni levantar de nuestras camas. Ya no sabíamos que hacer. Si íbamos para atrás, pasaría algo, si íbamos para adelante, también, si nos quedábamos en medio, también… ¡Estábamos ofuscados!
Aquel día entablé una conversación con un chico de la casa, llamado Javier. Estaba ahí desde el primer día, como nosotros, pero no se el motivo, nunca habíamos hablado. A simple vista me parecía un chico bastante inteligente e implicado con todas las cosas que hacíamos; por esot me llevé tan bien con él.
Las horas pasaban y no queríamos hacer nada, habíamos perdido la motivación. Decidimos quedarnos en casa. Todos éramos conscientes de que alguna cosa pasaría, pero ya nuestra persona no podía estar más atenta. Entre todos nos íbamos conociendo más y más, hablando más entre nosotros, ya que antes no lo hacíamos porque cada persona miraba por su lado.
El sol se fue y solamente se escuchaban los chirridos de los insectos. Cansados y desmotivados nos fuimos a la cama a descansar y a rezar que para no ser los siguientes. Cerramos las luces y nos fuimos a dormir. Aquella noche no escuchamos nada: ni golpes, ni disparos, ni nada rompiéndose… NADA. Estábamos muy contentos, quizá la pesadilla ya ha terminado.
Cuando salimos a fuera a que nos de un poco el aire, nos quedamos embobados… Una sabana blanca envolvía un cuerpo perfecto, lleno de sangre, en el balcón del primer piso. A nadie pilló por sorpresa, dado que hay un día que ya te acostumbras a estar rodeado de tanta muerte. En el suelo había una nota: ¡Felicidades, ahora sois 4. Os tocará sobrevivir, pero con cuidado, utilizad mucho la cabeza. Otra nota más, qué sorpresa… Veamos como avanza esta historia…»
¿Queréis saber más sobre esta historia?
¿Os ha gustado? ¡Espero que sí! De verdad, creerme, todo lo hago desde el corazón, para todos vosotr@s.
Gracias por leer mis relaHTos, me hace muchísima ilusión.
¡Nos vemos pronto!
Micralax-
Obtener esmeraldas





Comentarios cerrados.