Hola de nuevo aventurero… la última vez estuvo interesante esta historia, ¿no te parece?, como ya sabes toda buena historia tiene continuación, por tal motivo hoy te traigo la segunda parte. ¿Listo? Entonces, Adentrémonos en el bosque…

¿DÓNDE ESTOY?

¿He?, ¿qué ha pasado?, me encontraba tirado dentro del coche, el cual estaba volcado en una de las esquinas del bosque, traté de buscar a mis padres, pero no encontré a nadie, pensé que muy seguramente una ambulancia se los habría llevado y que tal vez los funcionarios no me vieron a mi o algo así; salí del coche como pude, tenía un fuerte dolor en mi cabeza y en mis manos vidrios clavados que hacían que me ardieran mucho; al salir me adentré en el bosque buscando alguna clase de ayuda como una cabaña que tuviera un leñador que me ayudara, pero por más que buscaba no encontraba a nadie, solo un montón de árboles frondosos y en algunos lugares un montón de hierba alta. El sol se empezaba a ocultar y yo seguía buscando ayuda, hasta que detrás de un arbusto miré una sombra, ¡ayuda! Gritaba sin parar; hasta que salió una persona, tenía el pelo muy oscuro y sus ojos eran cafés, tenía un muy mal aspecto, pero era mi única alternativa, ¿quién eres? – Le pregunté.

– No te interesa saber – me respondió con voz muy grave.

– Necesito ayuda – le dije.

– ¿De dónde vienes? – me preguntó.

– El auto en el que veníamos se volcó desde el pedestal, pero no sé dónde están mis padres, estoy vagando por el bosque en busca de ayuda – le dije muy preocupado.

–¿Eres pueblerino? – me dijo.

– Sí, ¿sabes dónde queda la ciudad?, necesito volver y ver si mi familia está en algún hospital – le contesté.

– Sígueme, mucha gente se pierde en el bosque así que te voy a acompañar a la salida de él – me dijo tomando el liderazgo.

– Está bien – le respondí y partimos…

¿Qué pasará con nuestra aventura? ¿Acaso será bueno ese personaje?, todo esto y mucho más en la próxima edición, comenta lo que piensas acá abajo y no olvides visitar HabboTemplarios todos los días. Adiós aventurero…