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Hola a todos y bienvenidos a la 31ª edición de Crea tu historia. Antes de alarmarse, tranquilidad hoy se acaba el año pero la historia no se va con él. Espero que siga y dure mucho tiempo jeje. La semana pasada tras el especial navidad salió claramente la OPCIÓN B, así que vamos a continuar esta semana. Sin ser un especial navidad, pero sin olvidar que acaba el año. Así que desde aquí aprovecho para desearles a todos un ¡FELIZ 2017!

En ediciones anteriores:

…Nubecín se había dormido llegando al pueblo cercano a la playa y empezó a soñar una gran aventura navideña donde tenía que suceder a Santa y repartir los regalos para así conservar el espíritu de la navidad. Los demás al oírlo modificaron el wired para entrar y descifrar el sueño de Nubecín.

LAS AVENTURAS DE NUBECÍN

… Tras pasar la navidad en la playa con mi sueño navideño teníamos dos opciones, tirarnos al océano e ir a buscar la siguiente pista o tomarnos unas “vacaciones” y disfrutar un poco de la aventura. Desde que habíamos empezado todo eran problemas, no habíamos parado ni siquiera un día sin pensar en las pistas, en el camino, en el tesoro. Nuestra ambición nos había ofuscado de lo que realmente significaba este viaje. Estar juntos una aventura, sí, pero que había que disfrutar.

Si había alguien más buscando el mismo tesoro y encontraba la siguiente pista antes que nosotros, pues ya nos enteraríamos de si un loco se había tirado al océano. Y ya con las calmas iríamos a buscarlo para ver quién es, total no le sería fácil encontrarla. Por tanto decidimos ir al pueblo más cercano a ver si nos acogían en algún hostal o alguien que nos diera cobijo durante estas fiestas navideñas. Acordamos que nada de hablar sobre las pistas ni pensar en ellas hasta después de reyes.

 Andamos poco más de 10 minutos por un camino estrecho pedregoso y mojado. Con cuidado de no resbalar y más relajados que de costumbre. Al finalizar dicho sendero volvíamos a encontrar las luces, los arbolitos y todos los adornos de navidad que había por las calles y casas de la zona. Parecía Las Vegas con tantas luces, solo nos faltaba encontrar un casino y jugar a la ruleta y al blackjack. Como tampoco teníamos nada que apostar se nos fue la idea rápidamente y fuimos directos al primer hostal que encontramos. Era viejo, estaba casi en ruinas y olía mucho a humedad, así que no creo que nos pidieran mucho por pasar unas noches ahí.

Picamos al timbre una vez, dos, tres… pero nada no había ni un alma, entonces nos giramos para irnos cuando de repente escuchamos unos pasos acercarse lentamente con el golpeo de un bastón en el suelo. Tac tac tac. Se abrió la puerta. En ella se hallaba un señor mayor de unos ochenta y largos. En la mano derecha sostenía como podía un bastón de madera, mientras la mano izquierda aún estaba en el pomo de la puerta.

— Hola jooveeness — dijo con voz carrasposa —. ¿Qué os trae por aquí?

— Buenos días buen hombre, mire buscábamos algún techo bajo el cual podamos dormir estos días de fiesta. Tampoco tenemos mucho que ofrecer, así que vinimos aquí a preguntar, pero ya veo que no está abierto.

— ¿Dicees que queréis un pecho para pasarlo de fiesta? Pues lo siento aquí no pasan mujeres para ofrecer estos servicios. ¡Que se ha pensado jovencito!

— Nono he dicho TECHO, TECHO para dormir — contesté alzando la voz en vista de que oía menos que una tapia.

— Ahhh techo, perdonar es que el sonotone lo he dejado dentro y no oigo muy bien. Pues quedaros aquí si queréis, hay camas de sobras.

— Muchas gracias buen hombre y cuanto nos puede costar, ya ve que no llevamos mucho encima.

— Uy nada nada, no hace falta nada, mientras me hagáis compañía ya soy feliz. Este hostal lleva cerrado muchos años, nunca suelen venir turistas, así que no está en muy buenas condiciones, pero sino necesitáis mucho os puede servir.

A continuación entramos dentro y nos asignó una llave de habitación a cada uno. Lástima, ya no tengo excusa para dormir con Laura ni con Easymedia, pensé. A mí me tocó la habitación número 666 en ese momento no me di ni cuenta, pero total no dejaba de ser un número más. Había habitaciones que no tenían ni número, y las que si tenían no llevaban ninguna correlación. Así que sin más tiempo que perder, le dimos las gracias al hombre y fuimos a acomodarnos en nuestras habitaciones.

Y hasta aquí por hoy, ¿qué sucederá en este hostal?

OPCIÓN A: No es Halloween pero el hostal da juego para hacer una edición algo más tétrica y tenebrosa.

OPCIÓN B: Nubecín es muy listo y no sé cómo se lo hace que acaba durmiendo con Easymedia o con Laura, o ambas (si votáis B dejar en los comentarios con cual o las 2).

Hasta aquí la trigésima primera parte, no olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!