
Hola a todos y bienvenidos a la 59ª edición de crea tu historia. Otro sábado más os traigo aquí la popular historia a ver qué sucederá esta semana. La anterior elección fue la OPCIÓN B por la gran mayoría de ustedes, así que no perdamos más tiempo y vamos a por ella.
En la edición anterior
… Los chicos llegaron a tierra y se tuvieron que despedir del capitán que los había llevado hasta allí. Tras eso Silvia les explicó que para encontrar el siguiente tatuaje, se irían moviendo y cuando lo tuvieran cerca lo notarían. Finalmente se dieron cuenta que estaban en Brasil y hasta la NASA aún les quedaba.
Las Aventuras de Astro y Abril.
Los chicos estaban más perdidos que Dora la exploradora sin su mapa. La única que dominaba un poco el tema era Silvia, pero aun así estaba muy perdida. Querían pasar noche por la zona y ponerse en marcha a la mañana siguiente. Tras el duro viaje se les notaba cansados, con unas ojeras de búho y más hambre que el perro de un afilador.
No tenían ganas de dar mucha vuelta y en el primer bar que vieron abierto se sentaron. Preguntaron si hacían comidas y por suerte, sí que hacían. Podían elegir un bocadillo caliente, plato combinado o unas tapas. Cada uno optó por algo distinto. Yull se cogió una ración de patatas bravas, otra de calamares y una de chipirones. Silvia optó por un entrecot con patatas fritas. Por último Astro y Abril se cogieron cada uno un bocadillo de pinchos, pero no un bocadillo normal. Por lo menos era la barra de medio entera, y llena a rebosar de pincho moruno. Era más grande ese bocadillo que ellos, pero tenían hambre porque se lo comieron entero sin dejar ni una miga.
Con la barriga llena solo les faltaba ir a buscar algún lugar donde pasar la noche. Buscaron hoteles y demás, pero no había ninguno por la zona. Tampoco querían hospedarse en la casa de alguien así por la cara. Anduvieron un buen rato, hasta que encontraron una pequeña casita. Tenía el jardín lleno de mala hierba, hojas secas, e incluso habría algún animal muerto ya que olía a descomposición. Las ventanas estaban rotas, no tenía puerta aunque la maleza ya le hacía de barrera y la pintura de la fachada se caía a pedazos. Por lo visto era una casa abandonada. No les quedaba otra opción que entrar ahí. Por una noche tampoco iba a pasar nada, y no iban a hacer más daños a la casa de los que ya tenía.
Astro y Abril no tenían mucho miedo, pero Yull se le notaba preocupado. Quizás porque no quería que les pasara nada a esos dos granujas. Igualmente fueron pasando de uno en uno. La primera estancia de la casa era el comedor y en el fondo tenía lo que se supone que era la cocina. Se veía una cocina de “última generación” solo faltaba dos piedras y unas hojas secas para hacer fuego como en la prehistoria. A mano derecha se encontraba una habitación de matrimonio, que aún conservaba el colchón. Y por lo demás ya está, la casa no era mucho más grande. No tenía electrodomésticos, ni muebles ni nada de nada. Daba bastante miedo verla. Tampoco tenían agua ni luz.
– ¡Pero espera! ¿Dónde está el lavabo? – dijo Abril que siempre que llega a un lugar nuevo tiene que visitar el trono.
Nadie se había dado cuenta hasta ese momento que la casa no tenía lavabo en ningún sitio. Por eso quizás el césped olía tan mal. La cosa no podía ir a peor. Bueno sí, en ese momento empezó a llover, a caer una tormenta monumental. A causa de la lluvia todo se empezó a encharcar de la cantidad de goteras que había. Ahora sí que no sabían si había sido buena idea entrar como ocupas allí. Pero no les quedaba otra, tenían que aprovechar las zonas secas y poder descansar como se merecían.
¿Cómo se salvarán esta vez? ¿Logrará alguien dormir aunque sea una hora?
OPCIÓN A: La casa esta maldita y vaya noche acaban pasando.
OPCIÓN B: Viene la policía y se lía la más grande.
Hasta aquí la edición de esta semana. No olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!
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