
Hola a todos y bienvenidos a la 68ª edición de crea tu historia. Antes que nada os pido perdón a todos, pero me tocó desconectar un poco de estos mundos virtuales y centrarme al máximo en los estudios. Afortunadamente no ha ido nada mal y ya, por suerte o por desgracia, ha terminado. Por tanto ya podemos seguir con el blog con normalidad. Eso sí, como podéis comprobar hoy no es sábado (es cierto que no suelo saber en qué día vivo) pero en este caso es debido que a partir de hoy el blog cambia de día y saldrá los domingos. Así que no os perdáis esta edición que continuamos con la OPCIÓN B.
En la edición anterior
… Tras una tarde navideña, emprendieron su aventura adentrándose en el metro de la ciudad. Y tras mucho tiempo de espera por colapso de gente, finalmente lograron subir al metro.
Las Aventuras de Astro y Abril.
… Astro y Abril se lo estaban pasando genial con toda la ilusión del viaje. En cambio Yull y Silvia empezaban a tener nauseas. Mientras Aitor estaba un poco de mueble, se agarraba a las barras laterales para no caerse, pero no mucho más. Igualmente estaban todos metidos como sardinas enlatadas. El oxígeno cada vez era más escaso y hacía un calor asfixiante.
Era una situación muy comprometida, el sueño de cualquier ladrón. Astro empezó a pensar en posibles desgracias que podrían suceder. Que el metro se parara y se quedaran sin aire, que alguien acabara espachurrado. Era impresionante ver tanta gente comprimida, era peor que un concierto de AC/DC en el portal del inframundo.
Por suerte o por desgracia nada de esto sucedió, pero Yull cada vez empezó a encontrarse peor y peor. Intentó sentarse en un asiento que le dejaba un señor al ver su cara pálida de descomposición. Lamentablemente la presión y olor de sobaco que empezaba a hacer presencia en todo el vagón provocaron que Yull se desmayara y quedara inconsciente.
Todos empezaron a asustarse. Tenían que dejar espacio que corriera el aire, pero precisamente eso escaseaba. Enseguida Astro vio una palanca de emergencia y sin saber qué sucedería tiró de ella. Habría sido mejor no tocar nada y esperar a salir en la siguiente parada cuando abrieran las puertas. Al tirar de la palanca el tren paró de golpe, chirriando las ruedas e incluso saltando chispas de ellas, se frenó en décimas de segundo. Se abrieron las puertas y empezó a sonar una sirena. La gente bajó rápidamente del metro, pero se encontraban en las vías, dentro de un túnel oscuro y no veían nada.
Yull seguía inmóvil en el asiento, ahora al menos tenía más corriente de aire. La gente había desalojado el vagón. Abril se asomó por la puerta que seguía abierta. Esperaba ver alguien que los ayudara, o al menos saber para qué lado había tirado toda la gente que estaba con ellos hacía escasos minutos. Pero no vio nada. Silvia y Aitor intentaban despertar a Yull tirándole agua por encima, hablándole e incluso abofeteándolo un poco. Pero Yull seguía sin pestañear ¿Y si había fallecido? De momento respiraba y tenía pulso, aunque era un poco bajo. Estaba en un sueño profundo o incluso un coma. Tenían que salir de allí cuanto antes. Intentaron cogerlo entre todos, pero o estaban muy flojos o Yull se había pasado con los turrones en Navidad porque no había manera de moverlo.
Entonces se acercó a la puerta un hombre alto vestido de negro, con el pelo largo, un tanto peculiar ¡Era la ayuda que necesitaban! ¿O no?
OPCIÓN A: Este hombre les ayuda a salvar a Yull usando una técnica ancestral.
OPCIÓN B: Este hombre se quería aprovechar de la situación y se pelea con ellos.
Hasta aquí la edición de esta semana. No olvides indicar en los comentarios qué opción tomará la historia y las ideas más locas y divertidas que se te ocurran. Recuerda que lo más importante eres tú. ¡Sigue atento a HabboTemplarios el cielo de tu diversión!
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