
Alguna vez hemos escuchado o leído sobre el síndrome del impostor. Ahora bien, ¿Este síndrome es un mito o realidad?
¿Qué es el síndrome del impostor?

Es aquel estado psicológico que afecta la autoimagen, auto-concepto y logros individuales que posee una persona. Es decir, este tipo de síndrome genera afecciones cognitiva (el pensamiento, la percepción) y motivación de los sujetos. Esto genera conductas de autosabotaje. Se ha descripto que mucho de los tipos de pensamientos que surgen en un sujeto con este síndrome son de tipo negativos/pesimistas, lo cual genera emociones de tristeza y enojo en el sujeto. Por otra parte, se ha visto que la percepción de la imagen y concepto de sí mismo, generando una autoimagen distorsionada, de tipo negativo, defectuosa y insatisfecha, lo cual disminuye la motivación y el proceso de reconocimiento de los propios logros/objetivos. Podríamos decir que al estar afectado el sistema motivacional, afecta la capacidad de sentir placer/gratificación en las cosas que hacemos para nosotros mismos. Por lo tanto, los logros/metas alcanzadas se perciben poco valor, gratificación y ajenas (la persona se siente como una impostora en su vida)
¿Cuáles son los tipos de conductas relacionadas al síndrome del impostor?
Dentro de las conductas más estudiadas y visibilizadas se encuentran:
- Los sujetos perfeccionistas: suelen tener conductas rígidas, estereotipadas y pocos flexibles, lo cual puede generar frustración/insatisfacción no poder cumplir metas, objetos, ideales debido a sus altas exigencias y perfeccionismo.
- Los sujetos individualistas: suelen realizar sus actividades de forma solitaria, individual y sobre todo, sin la necesidad/colaboración de otras personas. Es muy probable que rechacen o no acepten la ayuda de otros, ya que sienten no merecer ser ayudados o acompañados.
- Los sujetos que se consideran genios naturales: suelen ser muy duros con sí mismo a la hora de no realizar las actividades de cierta forma la planeada, generando estrés, malestar y juicio descalificativo hacia sí mismo.
- Los sujetos que se consideran super-humanos: suelen poseer altas exigencias en su trabajo, actividades y en los quehaceres de su vida, lo cual puede generar una sobrecarga cognitiva, emocional, desencadenando en estrés crónico, trastornos de ansiedad y en algunos casos, trastorno de depresión.
¿Cuáles son las causas del síndrome del Impostor?

Si bien no son bien nítidas o claras, se ha descubierto que influyen diversos factores en el desarrollo de este síndrome:
Factores sociales-culturales: la percepción social del trabajo, la educación, los altos estándares sociales),
Factores familiares: las grandes exigencias de los padres a la hora de criar y enseñar al niño en cómo actuar o resolver problemas.
Factores individuales: cierto tipo de rasgos que el sujeto desarrollo por medio del a interacción con el mundo exterior y sus pares.
Factores biológicos: ciertas probabilidades de poseer cierto tipo de fenotipo (conductas ligadas a la expresión de ciertos genes en determinado ambiente).
¿El Síndrome del impostor es un trastorno mental?
En el DSM-V (manual diagnóstico y estadístico de los desórdenes mentales, quinta edición), no considera este síndrome como un trastorno mental, debido a que sus síntomas no generan una afección limitante o disruptiva para el sujeto, o al menos, no afecta la calidad de vida y sus actividades de forma general o en gran proporción.
Sin embargo, existe cierta comorbilidad de estos síntomas con trastornos relacionados: Trastornos de ansiedad generalizada, Trastorno de estrés postraumático, Trastorno de depresión crónico.
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