La Gran Novela: Endsville – Parte II

4 yıl önce Cabreplay Popüler Arşivlendi

II

Endsville y sus misteriosos habitantes

 

 

Helen Bauer.

El día que Helen Bauer conoció a Dan Crawford, supo de inmediato que fue amor a primera vista, pues, la joven era una entusiasta, inocente y romántica criatura que aún creía en las clásicas historias de los cuentos de hadas. Sin embargo, su vida para nada había sido un cuento de hadas. Sus padres habían muerto tan solo un mes atrás en un fatídico accidente, posteriormente su padrino, quien sería su tutor designado, sería asesinado por un maleante que entró de noche a robar a su casa. Su mala suerte y destino lo llevaría a manos de su abuela paterna, una señora que casi no había visto en su vida y que de poco sabía. Rumina Bauer. Rumina era una anciana espectral, que gustaba vestir de negro, tenía tantos años como el mundo de existencia, y su casa en el pueblo de Ednsville, era aún más espectral y oscura, vieja y mugrosa, parecía que la anciana nunca limpiara para los ojos de Helen.

Desde que Helen llegó a Endsville, no había logrado hacer muchos amigos a excepción de su joven vecina Lily. Lily era el polo opuesto a Helen, extrovertida, sin vergüenza a sí misma ante el mundo completo. Mientras Helen se vestía muy cubierta y recatada en parte por su personalidad y en parte por la presión de su abuela, Lily se vestía de una manera que algunos podrían categorizar como vulgar.

El día previo a la llegada de los Crawford al pueblo, Lily invitó a Helen a la apertura de un nuevo club nocturno, la joven puritana sabía que su abuela no permitiría tal cosa, pero también sabía que no aceptar la invitación, su escasa vida social se hundiría aún más.

―No sé si ir, mi abuela no creo que me dé su permiso ― dijo con un tono de vergüenza Helen.

―No seas una bobba Hel, la apertura del hoyo infernal será el suceso del año, bueno, el único gran suceso que ocurrirá en este miserable pueblo en toda su existencia.

―Y créeme que quiero ir, pero si mi abuela me descubre me matara, y con lo espeluznante que es, no dudo que tal vez sí lo haga.

―Por dios, qué podría hacerte una vieja decrépita, tu solo te escapas por la ventana en silencio cuando se duerma y antes que se despierte ya estarás de vuelta en tu cama justo a tiempo.

La chica lo pensó mil veces en su cabeza y en cámara lenta, muy lenta, antes de dar su respuesta final. Las consecuencias podrían ser graves, pero si lo hacía bien, tal cual se lo explicó su amiga, todo saldrá sin problemas absolutos. Ella tenía su respuesta.

―Está bien, lo haré, iré al club nocturno, saldré por la ventana al dormir mi abuela, pero tú debes esperarme debajo, si no te veo ahí no iré, ¿de acuerdo?

―Tranquila, yo estaré ahí, cobarde.

Lily lanzó una sonrisa burlona.

Rumina Bauer se dormía siempre a las diez en punto, una vez el camino seguro, la joven Helen se vistió con la cosa más atrevida que pudiera conseguir en su armario y abrió la ventana. Antes de sacar una pierna pensó un momento sobre sus acciones, pero enseguida la voz de su amiga llegó a su cabeza, su necesidad de una vida “normal” y sociable dependía de que hiciera lo que tenía que hacer, así que salió por la ventana y se acercó hasta la carretera esperando a Lily. Esperó diez minutos, quince, treinta, una hora, y nadie aparecía. Helen se sintió enfadada y traicionada, para qué la haría hacer todo eso sólo para abandonarla, tal vez se burlaba de ella, pero la chica no lo creía del todo, después de tanto, se supone que era su amiga, una verdadera amiga.

Helen regresó a su casa, a su cama, enojada y arrepentida tras todo lo que había hecho sin motivos, se durmió y así no pensó más en lo que le hizo Lily.

Linda Crawford.

Los primeros días en Endsville fueron de mucha ayuda y alivio para Linda, pudo ver una inmensa mejora en su esquizofrenia y se empezaba a sentir con la misma tranquilidad de antes. Su marido también había estado de mejor estado de ánimo y ella pudo darse cuenta que se había alejado también un poco de su adicción a la bebida. Tal vez mudarse a su pueblo natal fue la mejor decisión que habían tomado en sus vidas. Solo faltaba que su hijo estuviese de acuerdo también, Dan hasta ahora era lo único que estaba siendo un problema para la familia, con un carácter intratable, su hijo se está convirtiendo en todo un ogro, era poco tolerable, a veces Linda prefería solo ignorarlo, pero el joven chico llamaba la atención con sus rabietas y su mal humor constante. Ella estaba perdiendo su paciencia, entonces fue cuando la conoció, a su anciana vecina de al lado, Rumina Bauer.

Al principio se asustó, pues la apariencia de la vieja señora en serio que era tétrica, tan arrugada, con una presencia totalmente espectral, pero con algo que capturaba la atención, atraía la atención de Linda.

―No te asustes niña, solo venía a presentarme, soy tu vecina Rumina Bauer ―dijo la anciana en una voz chirriante―, yo conocí a tu madre, era una buena mujer.

―No se preocupe señora Bauer, soy Linda Crawford un placer conocerte, no pensé que aquí recordasen a mi madre.

―Oh muchacha, llámame Rumina, sin formalidades y si, conocí a tu madre, una fiel seguidora de nuestras creencias.

― ¿Creencias? ¿Mi madre pertenecía a alguna religión? Tenía entendido que no.

―Hay muchos que no sabes de tu madre, pero descuida yo haré que la conozcas más y así tú también compartirás las mismas creencias de ella.

―No lo sé, yo tampoco soy muy religiosa ni una persona de estar creyendo en grandes causas, además ahora tengo mucho en mi vida que arreglar.

― ¿Hablas de tu hijo?

El hecho de que la anciana lo mencionara hizo que Linda se paralizara, como podría saber que estaba teniendo problemas con su hijo, ¿sería que la estaba espiando? No, Linda pensó que eso sería absurdo de su parte.

―O, ¿tu enfermedad? ¿La tal esquizofrenia?

Linda no daba cara para su sorpresa, esta señora no solo conocía a su madre, también conocía su vida, definitivamente tenía toda la atención de Linda capturada.

―Está bien, acepto que me enseñe más de la vida de mi madre con una condición ―dijo con firmeza ella.

―Querida niña, lo que quieras, pero cuando descubras y abras los ojos ante las creencias de tu madre, verás todo de una manera distinta.

La anciana lanzó una risa que hizo que todo el cuerpo de Linda se le pusiera piel de gallina.

Continuará…

Yorumlar kapalı.

Yorumlar

19 yorum

  1. 8 de noviembre: Día Mundial de la radiología
    Está muy interesante, a ver como continúa :snail:
  2. I can wait ☠
    Vamos a ver, que le pasará a Lily en la siguiente entrega.
  3. ¡Abril no se pierde este Aniversario!
    Cada ves más interesante, muy buen trabajo Cabre. Seguiré pendiente a la historia :snail:
  4. [NUBIX] Dragón del inframundo
    Me está gustando MUCHO :oh_please: :heart:
  5. Verificador/a Oro Rosa - 2021
    Interesante historia, espero la siguiente parte.