
¡Hola, buenos días, buenas tardes o buenas noches!
Durante esta semana, he redactado otro relato para todos vosotr@s. ¡Espero que os guste tanto como a mí! Si os gusta esta sección, podéis dejar un comentario para hacérmelo saber. ¡Muchas gracias por vuestra comprensión!
» Recuerdo que me fui a dormir como un día normal. Eran las 23 horas de la noche cuando me puse el pijama y entré en mi cama. Cerré los ojos y empecé a soñar con un prado muy bonito, jugando con mi perro, le lanzaba la pelota. Era un sueño tan magnífico… De repente, me desperté, sobresaltado, como si alguien hubiera entrado en mi habitación. Fueron unos minutos de verdadero terror, tenía ganas de irme corriendo, pero me volví a dormir. Al cabo de unas horas volví a despertarme, pero esta vez fue muy diferente. Hacía mucho frío, mi ventana estaba abierta, la puerta del armario también. Me levanté de la cama y fui directo al baño, me lavé la cara pensando que era una pesadilla. Cuando abrí la luz del baño, había una nota en el espejo que ponía: »PREPÁRATE».
Salí de mi habitación, empecé a correr por toda la casa hasta que salí al patio. Hacía un frío de mil demonios. Asustado, empecé a pensar en lo que había pasado. Tenía que volver a entrar en casa, despertar a mi familia y contarles lo que había pasado. Cuando me armé de valor, entré y los desperté. Una vez en el salón, les conté lo que había pasado. Mi hermano comentó que hace unas semanas le pasó lo mismo, pero no lo explicó porque no quería asustarnos. Llamamos a la policía y le contamos todo lo que había pasado, pero no tuvieron pruebas suficientes. ¡Qué sorpresa! Al final decidimos por volver a la normalidad, no pensar en lo que había pasado pero, para mí, fue muy difícil.
Pasaron meses y no volvió a pasar nada parecido, por suerte. Todo volvió a la normalidad hasta que un accidente nos volvió locos. Mi padre recogió a mi hermano a la universidad y, mientras iban con el coche, fallaron los frenos y chocaron. Ahí me asusté tanto que quería irme de casa. ¡Ahora entiendo la nota! Madre mía…, no puede ser real lo que está pasando. Ahora en casa estábamos mi madre y yo solos. ¿Quién nos protegerá? Aquella noche no pude dormir.
Intenté dormir, pegando vueltas a la cama hasta que conseguí una posición cómoda. Dormí pero no descansé. Sobre las 5 de la madrugada, escuche un ruido que venía de mi cuarto de baño y vi la luz encendida. Pude ver una silueta delgada y alta, como si estuviera buscando algo. Me hice el dormido. Esperé un rato y fui directo al baño. Había otra nota: »ESPERO QUE TE ESTÉ GUSTANDO».
La silueta no se me iba de la cabeza. ¿Quién podría ser? ¿Por qué nos está haciendo esto? Me armé de valor y pensé que, si alguna vez la volvía a ver, iría a por ella para saber quién era. No pasaron ni dos semanas que la volví a ver, en mi baño otra vez. Salí de la cama, corrí hacía ella y mi cara de terror lo dijo todo…. Era mi madre. Mi madre había puesto las notas. Mi madre había provocado el accidente. Mi madre nos quería asustar. Mi madre.»
¿Os ha gustado? ¡Espero que sí! De verdad, creerme, todo lo hago desde el corazón, para todos vosotr@s.
Gracias por leer mis relaHTos, me hace muchísima ilusión.
¡Nos vemos pronto!
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