
¡Hola, buenos días, buenas tardes o buenas noches!
Durante esta semana, he redactado otro relato para todos vosotr@s. ¡Espero que os guste tanto como a mí! Si os gusta esta sección, podéis dejar un comentario para hacérmelo saber. ¡Muchas gracias por vuestra comprensión!
»Buenas noches, me presento. Mi nombre es Paola y ahora mismo me encuentro en la comisaría de mi ciudad, Madrid, para explicar lo que me pasó hace justo 2 meses. Me vais a acompañar a escuchar esta historia y quiero que me ayudéis. En los comentarios quiero que pongáis lo que haríais vosotros/as, para ver si he hecho lo correcto o no. Espero vuestra ayuda y ahí va mi historia. Nos os despeguéis del ordenador.
Desde siempre he sido una chica que le gusta el ejercicio. Correr me vuelve loca, así que no hay ni un solo día que no vaya. Pero el otro día, me cambió la vida por completo. Iba corriendo con mi móvil, escuchando mi artista favorito, cuando de repente noté que un chico no paraba de perseguirme. Al principio pensé que era cosa mía, así que ni hice mucho caso. Seguí corriendo dos calles más y tomé varios desvíos, pero el chico aún estaba allí. Qué miedo pasé.
Al final quise ver si me estaba siguiendo o era cosa mía, así que paré de correr e hice ver que me ataba mi zapatilla. Cuando pasó por mi lado, me cogió del brazo, haciéndome una fuerza que nunca antes había visto. Tenía muchísimas fuerza y era imposible soltarse, así que empecé a moverme con fuerza. Por suerte, pasaba por allí una chica que vio la situación y decidió ayudarme. ¡Gracias!
La chico me defendió en todo momento, me ayudó. Llamó a la policía para explicar la situación (o eso creía yo), así que le agradecí todo aquello que hizo por mí. Me dijo que me acompañaba a casa y yo acepté, tenía mucho miedo. Cuando estábamos a tres calles de mi casa, me puso un pañuelo en la nariz y ya no recuerdo nada más. ¿Qué pasó? No entendía nada de nada.
Cuando me desperté, estaba en una cama, ligada con muchas cuerdas y escuchaba dos voces, una femenina y otra masculina diciéndose que para la próxima vez, tenían que ser más discretos. Empecé a gritar. Mi miedo se podía notar por mis chillidos. Por mi sorpresa, apareció el chico que me estaba siguiendo y me quedé petrificada, no sabía que hacer ni que decir, pero, ¿cuál fue el detonante de todo aquello? Detrás de él, apareció la chica que me había estado ayudando. ¡Madre mía! Recuerdo que me desmayé, porque no aguanté aquella situación.
Finalmente, cuando se fueron, logré escapar de aquella cama y salí de la habitación. Estaba mirando la televisión, la mar de tranquilos, así que decidí escaparme de casa, ¿pero cómo? Cogí las cuerdas en las que estaba atada y los ahogué, presa de mi propio pánico. De esta forma, logré escapar de ahí. A saber que habrían hecho conmigo…»
¿Os ha gustado? ¡Espero que sí! De verdad, creerme, todo lo hago desde el corazón, para todos vosotr@s.
Gracias por leer mis relaHTos, me hace muchísima ilusión.
¡Nos vemos pronto!
Micralax-
Smaragden verkrijgen 






Reacties zijn gesloten.