
¡Hola, buenos días, buenas tardes o buenas noches!
Durante esta semana, he redactado otro relato para todos vosotr@s. ¡Espero que os guste tanto como a mí! Si os gusta esta sección, podéis dejar un comentario para hacérmelo saber. ¡Muchas gracias por vuestra comprensión!
»Cada día quedaba menos para el día. Tenía unas ganas que no os podéis imaginar. Tic tac, tic tac… ¡Ya casi es el día! Pongo en la maleta las últimas cosas y salgo de casa. ¡No me lo puedo creer, tengo vacaciones! Cogí un taxi y bajé donde me habían dicho. Solamente recuerdo que alguien me da un golpe en seco por detrás y caigo al suelo. ¿Qué está pasando?
Uau, qué golpazo. Caí inconsciente. No sabía que estaba pasando. Cuando recupere la consciencia, tenía los ojos cerrados y estaba en un coche escuchando una música muy fuerte, haciendo que las ventanas vibrasen. No sabía que hacer, tenía hombres a lado y lado. ¿Qué está pasando? El coche se detuvo y yo intenté forcejear, pero me cogieron con más fuerza, hasta que me apegaron otra vez al asiento.
No sé cuántas horas llevamos de camino, solamente recuerdo que aquel camino se me hizo infernal. Al fin nos detuvimos y me quitaron la venda de los ojos. ¡Hacía un calor y un sol de mil demonios! Delante de nosotros había una gran casa, como una mansión, con una piscina enorme, comida encima de la mesa, muchas, muchísimas camas. Ví a los hombres que estaban conmigo. Vestían con un traje negro, camisa verde y unas máscaras de color blanco. Era imposible descubrir quienes eran.
Me tiraron al suelo, delante de la puerta, una majestuosa puerta. No sabía que hacía allí; bueno, sí que lo sabía, eran mis merecidas vacaciones pero por lo que se ve, algo iba diferente. Tres hombres con trajo abrieron la puerta. ¡Qué barbaridad! Un gran salón con unos cristales increíbles, una televisión grandísima, muchos sofás… ¿Dónde estoy? Examiné un poco la casa y al cabo de 30 minutos los hombres se marcharon y abrí la televisión, para descubrir dónde estaba.
Cuando abrí la televisión, salía una chica hablando un idioma que no conocía. ¡No entiendo nada! Cada vez que hablaba, el idioma me parecía más insufbrible. Estaba mirando la televisión com mucha concentración, para intentar pillar algo, a ver si me sonaba algo. De repente, escuché un ruido muy fuerte que venía de una habitación. Apagué la televisión y fui a mirar qué había pasado. ¡Para mi sorpresa!…»
¿Queréis saber más sobre esta historia? ¡Esperaros a la parte 2!»
¿Os ha gustado? ¡Espero que sí! De verdad, creerme, todo lo hago desde el corazón, para todos vosotr@s.
Gracias por leer mis relaHTos, me hace muchísima ilusión.
¡Nos vemos pronto!
Micralax-
Smaragden verkrijgen 





Reacties zijn gesloten.