
¡Hola locuelos! Pues ya estamos a martes, tercer martes del mes ¡y del año! Muchos hemos vuelto a las rutinas y apenas tenemos tiempo para disfrutar de lo que quisiéramos… pero hay que intentar encontrar los huecos que aparecen al día para poder hacer lo que más nos gusta… y a mí, una de las cosas que más me gusta es dejaros este blog. ¡Así que os dejo las palabras que habéis elegido para esta edición y empezamos ya! La lista de esta semana es: “limonero, psicomotriz, embolia, onicomicosis, rencoroso, Mino, escalofrío, Txebixov, salvavidas y granate”.
…
–Sí, está aquí. Pero no creo que pueda ver… –dije al doctor.
–¡Está, lo sé… lo presiento… lo noto… –dijo él. Parecía molesto, nervioso incluso, ya que no podía ver al gato–, no me mires, que no te veo… ¡maldito!
Después se quedó inmóvil sin decir nada. Mirando a una esquina fijamente, como si pensase que el gato estaba ahí. Y de nievo insistió en que contase la historia. Quería llegar al final. Estaba absorto, pero triste. Debería facturas. Se podía ver en su rostro, su mirada caída. Era un limón caído del limonero. Sin duda, estaba acabado. Podrido por dentro. No me refiero a su destreza psicomotriz, hablo de su estado mental. Aparentaba unos sesenta años, por ahí andaría la cosa, pero todo apuntaba a que habría sufrido algo. Quizá una embolia, de ahí ese mal color de cara y esa caída y triste boca. Me daba lástima.
–Cuéntame más –dijo, apoyando sus codos en el escritorio y aguantando su enorme cara con las palmas de las manos.
Yo seguí contando la historia. Que si el gato estaba bajo un amasijo de escombros producidos por la explosión, que si Popeye estaba acosándome para que fuera con él y el unicornio a salvar a la hermana de ésta, que si salimos, que fuimos en busca del pirata patapalo… le conté prácticamente todo, con detalles. Estuve al menos media hora hablando sobre la epopeya para salvar a la hermana de Retamborea2, pero el doctor no dijo nada. Como una uña, presa de la omicominosis, parecía morir lentamente, presa de mis palabras. Agonizaba, en silencio.
Terminé. Conté todo con suma delicadeza e infinidad de detalles. La pelea entre Popeye y el pirata se extendió, yo le ayudé pero el pirata me arañó la cara. El unicornio eliminó a los duendes uno a uno. Supongo que el sentimiento rencoroso que permanecía en el interior de aquel robot hizo que pudiera acabar con todos sin apenas pestañear, mientras Popeye se las veía con el pirata, y yo. Bueno, yo ahí estaba. Recibiendo arañazos, como de costumbre. Desde que conocí a Mino no he dejado de recibir arañazos, como visitas extrañas y, aparentemente, sin sentido.
El doctor estaba en trance. Yo dejé de hablar por un buen momento y él ni se inmutó, parecía recibir la información con cierto delay, como si el aire entre nosotros estropeara el hilo de comunicación. Como si no estuviera frente a mí, sino a kilómetros, quizá en la cima del Everest, bajo el más largo e incómodo escalofrío que jamás un humano haya sufrido. Eterno.
Me sentí mal. De veras, me sentí fatal. En el rincón de mi silencio, un vacío incomprensible como el que uno siente al ver las fórmulas de Txebixov apareció. Un vacío del que, por más que uno intente, no hay salvavidas posible que te arrastre a la orilla. A La Tierra.
Y ahí seguí, frente al doctor. Con Mino al lado, sin comprender ni una pizca de lo que pasaba. Él era de acción, de moverse, de gritar, de pegar si hacía falta, no de contemplar o de escuchar el propio silencio. Se volvería granate de tanto aguantar. Se moriría, se evaporaría, quizás. Le sonaron las tripas, con contundencia, invadieron el silencio de la sala. “Como me gusta los chorizos a la plancha” imaginé que pensaría en ese momento.
–Tendré que encerrarte en el manicomio una temporada–dijo, por fin, el doctor.
¡Y hasta aquí la entrega de Vomitando Palabras 20! Una edición un tanto triste, espero que no os hayáis deprimido demasiado. Prometo que para la próxima entrega será todo más happy y colorido. Un abrazo a todos y nos vemos la próxima semana con más aventuras en el manicomio, con Mino, siempre con él.
Yawakasa
Hanki smaragdeja 






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