Buenos días, tardes, noche o madrugadas, gente nubosa. Me presento, soy Cabreraja y yo te llevaré en un camino de auto reflexión y sanación, quédate leyendo y acompáñame en este camino, entre traumas y colores.
TU NOMBRE SE TIÑE DE AZUL
En algunas ocasiones, llegamos a sentirnos solitarios, tristes, en un mar emocional infinito, con olas que van y vienen de diversos colores, con distintas sensaciones y sentimientos. Es así como el protagonista de esta historia comienza su viaje, ¿cómo es su nombre? Pues, su nombre es Tu nombre. Así tal cual.
Tu nombre había tenido un día malo, de esos que te dejan por el suelo. No tenía amigos y sentía que era totalmente distinto a los demás seres. Tu nombre se sentó bajo un árbol y escribió:
Me dominas y me quiebras
No me quieres, pero me tientas
Le verdad ya yo no sé qué hacer
Me haces volar una y otra vez
Tú sabes lo que yo siento
No quiero sentir más miedo
Azul es terror de vivir
La esperanza se me va a ir
Azul es un tormento
Vivir es un infierno
Si te sumas con tu fea razón
Solo partirás más mi corazón
A veces quiero acabar con todo
Pero al final no quiero más solo
Sufrir ya no quiero más
Libre es como quiero andar
Ser yo no es nada especial
Si siempre todos me van a lastimar
Valer oro es solo una locura
El delirio para una vida en penumbra
A devorar me limito yo
Comer hasta que alguien diga no
Azul es terror de vivir
La esperanza se me va a ir
Azul es un tormento
Vivir es un infierno
Y es en este tremendo infierno
Que todo se congeló con el azul
Del silencio.
Tu nombre soltó una lágrima que resbalo lenta y suavemente como terciopelo por su mejilla. Cerro los ojos y pidió un deseo, deseo volver a estar bien. En eso, un majestuoso arcoíris apareció dejándolo ciego, y con este, una criatura extraña se materializó.
—¿Quién eres tú? —preguntó el chico con intriga a su vez que cubría sus ojos con su brazo.
—Soy el señor espectro de las emociones —dijo la misteriosa criatura.
A Tu nombre le pareció que este no movía la boca, sin embargo, su voz se escuchaba fuerte y retumbante.
—Y, ¿qué deseas?
—Yo no deseo nada, tú sí.
El joven se sorprendió, ¿a qué se refería? Se preguntó.
—Pediste un deseo y eso hizo que me invocaras, ahora yo te cumpliré tu deseo.
—¿Cómo?
—Yo te puedo llevar por el arcoíris de las emociones y sentimientos, en donde experimentaras todo tipo de sensación y al llegar al final estarás en calma con todas ellas, solo te advierto, algunas serán terribles y despiadadas, así que, ¿estás dispuesto?
El joven lo miro y pensó por un segundo, ¿en verdad podría ayudarme? Enseguida supo la respuesta, abrió la boca y respondió.
—Lo haré.
Continúa el viaje de Tu nombre en su camino por estar bien consigo mismo de nuevo y descubrir si al final lo lograra o no. Gracias por tu lectura y tu tiempo.
Amablemente contigo, Cabreraja.
Smaragden verkrijgen 




Reacties zijn gesloten.