TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA (TCA). Mas de los que imaginas... - Victor Diaz Nutrición

Mucho de nosotros comemos o consumimos diversos tipos de productos/alimentos que nos generan bienestar  o satisfacción.  Pero, ¿sabías que existen trastornos de la conducta alimentaria que interfieren en esa sensación de bienestar o satisfacción?

 

¿Qué son los trastornos de la conducta alimentaria?

Tratamiento de los Trastornos Alimentarios: Anorexia y Bulimia - NutriserNutriser

Se los define, como aquella afección comportamental en la ingesta y consumo de alimentos, que en consecuencia, altera la absorción de los mismos y el funcionamiento fisiológico de nuestro cuerpo. Por otra parte, a nivel psicológico y emocional, se desarrollan alteraciones en la regulación emocional, en el los procesos cognitivos, como el pensamiento, la memoria y la atención, por falta/exceso de nutrientes en nuestro cuerpo. En otras palabras, se trata de una conducta problemática.

El DSM-V (Manual diagnóstico y estadístico de los desórdenes mentales, quinta edición), los define como, “una alteración persistente en la alimentación o en el comportamiento relacionado con la alimentación, que lleva a una alteración en el consumo o en la absorción de los alimentos y que causan un deterioro significativo de la salud física o del funcionamiento psico-social”.

 

¿Cuáles son las causas más frecuentes o estudiadas?

Psicologo Aviles Gijón Transtornos de la conducta alimentaria

Los trastornos de la conducta alimentaria tienen causas multidimensionales, las cuales pueden interactuar o no entre ellas:

A- Familiares: padres sobreprotectores, exigentes o controladores, respecto a la ingesta de alimentos o así mismo, padres que realizan burlas o comentarios ofensivos, respecto a la imagen corporal.

B- Culturales: Los ideales o prototipos hegemónicos de belleza, y cuerpo estándar.

C- Individuales: Peso, estatura del cuerpo (aspectos biológicos), imagen corporal y creencias/ideas que poseemos sobre nuestro cuerpo e imagen corporal y cómo nos hace sentir (aspectos cognitivos y emocionales).

Respecto a la imagen corporal, es uno de los aspectos o facetas más consideradas en las personas con trastornos de la conducta alimentaria. Se da un cierto valor y estima a la imagen corporal y el propio cuerpo biológico. Es aquí, donde radica la ingesta de alimentos, para acercarse a la imagen corporal deseada y valorada, por medio de cambios en nuestro cuerpo (reducción de ciertos alimentos, menos gastos calóricos, reducción de grasa corporal).

 

¿Cuáles son los tipos de trastornos de la conducta alimentaria?

El DSM-V, identifica los siguientes tipos:

1- Anorexia nerviosa: Restricción voluntaria con el fin de conseguir un peso inferior al correspondiente, según sexo y edad. En este sentido, no se presenta un déficit en la regulación del apetito, sino que al reducción la ingesta de alimentos, es un acto efectuado por voluntad propia.

Criterios diagnósticos:

  1. Restricción de la ingesta energética.
  2. Miedo intenso a ganar o a engordar.
  3. Alteración en la forma en que uno mismo percibe su propio peso.

 

2- Bulimia nerviosa: Es aquel consumo/ingesta de alimentos descontrolada, no siempre se lleva a cabo por “hambre”, sino que las causas pueden ser variadas.

Criterios diagnósticos:

  1. Episodios recurrentes de atracones: ingestión, sensación de pérdida de control sobre lo que infiere durante el episodio.
  2. Comportamientos compensatorios: Son conductas inapropiadas, o recurrentes para “compensar” el alimento ingerido, por medio de la “purgación o eliminación de los mismos en el organismo”, como el vómito auto provocado, el uso de laxantes, diuréticos, medicamentos, o el ejercicio excesivo.

 

3- Trastorno por atracón: Suele desencadenarse mucho más tarde que los anteriores. Se caracteriza por la ingesta abrupta de alimentos o en grandes proporciones.

Criterios diagnósticos:

  1. Episodios recurrentes de atracones: ingestión, sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio.
  2. Los episodios de atracones se asocian a tres o más de los hechos siguientes: comer mucho más rápidamente de lo normal. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno. Comer grandes cantidades cuando no siente hambre físicamente. Comer debido a la vergüenza o preocupaciones por la comida
  3. Los atracones se producen en promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses.
  4. Los atracones no se asocian a conductas compensatorias/purgativas, como en la bulimia nerviosa.

 

4- Otros trastornos de la conducta alimentaria no especificados: conducta alimentarias problemáticas, que afectan la absorción y metabolismo de los alimentos, pero que no cumplen los criterios diagnósticos necesarios para considerarse como trastornos propios de la conducta alimentaria:

 

A- Trastorno de rumiación: Regurgitación repetida de los alimentos durante un período mínimo de un mes. Los alimentos regurgitados se pueden volver a tragar o se escupen.

B-Trastorno por evitación/restricción de la ingesta de alimentos: falta de interés aparente por comer o alimentarse; evitación a causa de las características organolépticas de los alimentos; preocupación acerca de las consecuencias repulsivas de la acción de comer.

C-Trastorno de pica: Ingestión persistente de sustancias no nutritivas y no alimentarias durante un período mínimo de un mes.

 

¿Existe comorbilidad con otro tipo de trastornos psicológicos?

Existe comorbilidad, particularmente con trastornos de los siguientes tipos:

 1) Trastorno de ansiedad generalizada.

2)  Trastorno de depresión mayor.

3) Trastorno límite de personalidad.

4) Trastornos del control de impulsos.

 

¿Qué debería si estoy atravesando por esta situación?

Vivir con un Trastorno de la Conducta Alimentaria | Hospital Clínic Barcelona

  • Recordar que tiene tratamiento, intervención y rehabilitación, es decir, es algo de que podemos recuperarnos y seguir adelante.
  • Comunicarlo a personas de confianza de nuestro entorno, para tener apoyo y un sostén afectivo.
  • Explorar servicios de salud mental, y recurrir a profesionales de la salud para recibir un diagnóstico para luego, comenzar un tratamiento y progresiva rehabilitación.
  • Seguir exactamente el esquema o modelo de tratamiento elaborado por el equipo tratante.
  • En caso de alguna crisis o recaída, comunicarlo a personas de confianza o equipo tratante.
  • Entender que el progreso de psicoterapia y rehabilitación, implica idas y vueltas, caídas y progresar. Es decir, podemos tener períodos de crisis y también de progreso. Ambos son esperables y parte de la rehabilitación.
  • Realizar actividades recreativas o placenteras para hacer más ameno el proceso psicoterapéutico.